EU: tabacaleras quedan libradas a oferta y demanda

A partir del mes próximo, los productores de tabaco quedarán totalmente expuestos a las fuerzas de la oferta y la demanda.

Los últimos cheques de adquisición, por un total de 916,5 millones de dólares, se enviarán en octubre a unos 425.000 cultivadores y hacendados. Son los últimos vestigios de un sistema de apoyo de precios y cuotas que garantizó precios mínimos durante la mayor parte del siglo XX, sustentando un modo de vida que comenzó hace 400 años en Virginia, cuando la hoja del tabaco se convirtió en el principal cultivo de la colonia de Jamestown.

Los fabricantes de cigarrillos habrán pagado 10.000 millones de dólares para compensar a los cultivadores por abandonar sus cuotas. Los cultivadores recibieron otros 5.000 millones de dólares de las compañías como parte de su acuerdo de 1998 para zanjar las demandas estatales por la incidencia del tabaquismo sobre los costos de la atención médica.

Cuando se cobren los últimos cheques, los cultivadores tendrán que arreglárselas solos, obligados a buscar ganancias en un mercado mundial enormemente competitivo. Pero muchos están produciendo más que el pasado y disfrutando además de precios más altos.

Steven Barts, tabacalero de cuarta generación en Chatham, Virginia, dijo: "No estoy en este negocio por nostalgia. El día en que no ganamos dinero es porque no trabajamos".

Muchos cultivadores recibieron el dinero y dejaron el negocio, por considerar que sin ganancias garantizadas no tenía sentido seguir en una industria moribunda. El número de granjas tabacaleras bajó de 124.270 en 1992 a 16.234 durante el último censo federal del 2007.

Pero la producción tabacalera estadounidense sigue teniendo un valor aproximado a 1.500 millones de dólares, el mismo de hace una década, y la producción es estable.

"La gente capaz de aguantar puede ganarse muy bien la vida", comentó Harry Lea, comerciante tabacalero y propietario de un depósito en Danville, otrora un centro de la industria donde se hicieron fortunas en el siglo XIX.

La mayoría de los depósitos de Danville están vacíos y el desempleo ha aumentado desde que las campañas contra el tabaquismo y a favor de la salud provocaron una constante declinación del 3 al 4% en las ventas de cigarrillos en Estados Unidos. Solo 18% de los adultos estadounidenses fuman, en comparación con 42% en 1964.

Los productores de cigarrillos siguen ganando dinero. Compiten en un mercado en reducción pero consiguen precios mayores con menores costos de producción y con equipos modernos y de alta velocidad. Producir una caja de 20 cigarrillos cuesta 27 centavos, que se vende a un promedio de 5,80 dólares. Aun después del pago de impuestos, la proporción de ganancia es muy grande.