Jugadores lanzan bulos a la policía contra rivales

Las llamadas al 911 provocaron una alarma inmediata: una persona que llamó dijo haber disparado a sus compañeros de trabajo en una empresa de videojuegos de Colorado y tener rehenes. Otra en Florida dijo que su padre estaba borracho, armado con una ametralladora y amenazando a la familia.

En ambos casos, se enviaron equipos de asalto (SWAT) a las escenas, para encontrar no delincuentes violentos o víctimas heridas, sino jugadores de videojuegos ante sus ordenadores, víctimas de una broma conocida como "swatting".

Las autoridades dicen que la broma, iniciada en un principio contra celebridades, ahora se ha convertido en una forma en que usuarios de videojuegos de combate se vengan de sus rivales con miles de espectadores mirando. Los autores pueden ver los acontecimientos desarrollándose minuto a minuto en la ventana que muestra la imagen en directo de los otros jugadores.

"Es como crear tu propio episodio de 'Cops''', dijo el doctor John Grohol, psicólogo investigador que estudia el comportamiento en Internet, refiriéndose al veterano programa de realidad que sigue a policías en patrulla.

Los jugadores, que a menudo están a millas de distancia, buscan las direcciones de sus rivales en directorios telefónicos, a menudo utilizando servicios que pueden encontrar números no incluidos en las guías. También emplean programas en Internet para engañar a los telefonistas del 911 y que crean que la llamada de emergencia proviene del teléfono la dirección de la víctima. En todo momento ocultan sus identidades y ubicaciones.

Las autoridades estiman que enviar a más de 60 agentes el pasado abril a la falsa alarma en Long Beach, Nueva York, costó unos 100.000 dólares. Los investigadores dijeron que el autor de la llamada estaba molesto por haber perdido una partida de Call of Duty cuando llamó a la policía a través de Skype. Los agentes del cuerpo SWAT sólo encontraron a un adolescente con auriculares.

En Bradenton, Florida, al menos 15 agentes aparecieron en casa de un jugador de videojuegos profesional el 31 de agosto, después de que alguien llamara haciéndose pasar por su hija pequeña diciendo que estaba borracho y armado. En cambio, le encontraron jugando a Minecraft ante una audiencia en vivo a través de Twitch.tv, una red en Internet con millones de usuarios.

Un hombre de Connecticut fue detenido el 10 de septiembre, acusado de delitos federales por hacer llamadas de swatting en ese y al menos otros cuatro estados. Las autoridades dicen que Matthew Tollis, de 21 años, pertenecía a un grupo que se autodenomina TeAM Crucifix or Die. Otros miembros viven en Reino Unido, según el FBI, que sigue intentando identificarlos.

"Puedes hacerlo literalmente desde cualquier lugar del mundo", comentó Justin Cappos, profesor asistente de informática en la Universidad de Nueva York. "Puede ser muy difícil (de resolver) dependiendo de lo sofisticada que sea la persona que lo hace.