Suecia se inclina a la izquierda en los comicios

Los socialdemócratas de Suecia se encaminaban a regresar al poder luego que un bloque izquierdista derrotó al gobierno de centro-derecha el domingo en unos comicios parlamentarios en los que un partido opuesto a la inmigración registró fuertes avances.

Con más del 99% de los distritos computados, el bloque rojiverde encabezado por los socialdemócratas tenía el 43,7% de los votos, mientras que la coalición gobernante recibió 39,3%, según mostraron los resultados preliminares oficiales.

El Partido Demócratas de Suecia, opuesto a la inmigración, registró un incremento de más del doble en su base de apoyo, a 13%, lo que lo deja con el fiel de la balanza del poder en el Parlamento.

"El pueblo sueco ha tomado su decisión. No lo logramos", afirmó el primer ministro Fredrik Reinfeldt al reconocer la derrota. "Por lo tanto mañana (lunes) presentaré mi renuncia y la de mi gobierno".

El resultado marca el fin de una era de ocho años de recortes fiscales y políticas pro mercado bajo Reinfeldt, que dijo que también renunciará como líder del partido conservador. A muchos suecos les preocupa que sus recortes de impuestos hayan socavado el afamado sistema de bienestar social del país.

"Hay algo que se está desmoronando en Suecia", afirmó el líder socialdemócrata Stefan Lofven ante partidarios que lo vitoreaban en un mitin en Estocolmo después de que la mayoría de los votos habían sido contados. "Esta noche Suecia ha respondido que necesitamos un cambio".

Se espera que el ex líder sindicalista de 57 años sostenga conversaciones para formar una coalición con el socio principal de los socialdemócratas en el bloque rojiverde, el Partido Verde ambientalista, y posiblemente también con el Partido de Izquierda, ex comunista.

Pero a menos que pueda reclutar a uno de los partidos de centro-derecha en la Alianza de Reinfeldt, podría enfrentar una situación en la que los Demócratas de Suecia y la Alianza se unan para hundir propuestas clave.

"Ahora somos el tercer mayor partido" del país, afirmó Jimmie Akesson, líder de los Demócratas de Suecia, ante partidarios jubilosos. El partido, que solía ser de extrema derecha, ingresó al Parlamento hace cuatro años con 5,7% de respaldo.

Sin embargo, a pesar de las ganancias, es improbable que los Demócratas de Suecia logren su meta principal de reducir agudamente la llegada de inmigrantes, ya que todos los otros partidos favorecen una política liberal de asilo.

Este año, el país espera hasta 80.000 solicitantes de refugio provenientes de Siria, Eritrea, Somalia, Afganistán, Irak y otros países, la cifra más elevada desde 1992.

El ascenso de los Demócratas de Suecia ha generado preocupación entre muchos suecos, que consideran a ese partido como racista a pesar de los esfuerzos de éste por suavizar su retórica bajo Akesson.

El gobierno de coalición de centro-derecha de Reinfeldt redujo el impuesto sobre la renta y los impuestos a las empresas, suprimió un gravamen a la riqueza, disminuyó las prestaciones sociales, flexibilizó leyes laborales y privatizó compañías estatales, como el fabricante del vodka Absolut.

En tanto, la brecha entre los ricos y los pobres se ha ampliado a un ritmo más veloz en Suecia que en la mayoría de los países desarrollados, aunque esa nación se mantiene entre aquellas que tienen una de las sociedades más igualitarias del mundo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

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La periodista de video de la AP Jona Kallgren contribuyó con este despacho.