Huracán Odile a punto de tocar tierra en México

El poderoso huracán Odile se mantenía en categoría 3 el domingo y con "una probabilidad muy alta" de golpear el extremo sur de la península mexicana de Baja California en la noche, por lo que toda la zona permanece en alerta máxima, informó el director de la Comisión Nacional del Agua.

Desde la mañana, el director de dicha comisión, David Korenfeld, alertó que se trata de un huracán de "alta peligrosidad" que se espera impacte durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, pero todavía no se sabe si en la costa del Pacífico, en el centro de la península o dentro del Mar de Cortés.

Los puntos de mayor riesgo son municipios de Los Cabos y La Paz. En el primero, el aeropuerto internacional fue cerrado y al caer la noche empezaron a sentirse vientos muy fuertes y lluvia intensa.

Las autoridades subrayaron que toda la península está en alerta y que Odile es mucho más peligroso que las tormentas tropicales que el año pasado destruyeron muchas zonas del estado de Guerrero.

Desde primera hora de la tarde comenzó la evacuación de habitantes de las localidades más vulnerables a refugios que podrán albergar hasta 30.000 personas, y más de 3.300 efectivos --1.100 del ejército y 2.271 de la marina-- fueron puestos en alerta en distintos puntos de Baja California y de los estados continentales de Sonora, Sinaloa, Nayarit y Jalisco, que también podrían ser afectados por la creciente fuerza del viento y el oleaje.

Korenfeld enfatizó que se esperan lluvias torrenciales, olas de 4 hasta 10 metros (13 a 32 pies) de altura, así como la formación de tornados. Pidió estar muy alerta de los deslizamientos de laderas y de ríos secos que pueden inundarse.

El Centro Nacional de Huracanes en Miami informó que Odile tenía el domingo por la tarde vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora (125 millas por hora) y su vórtice se ubicaba a 145 kilómetros (90 millas) al sureste del extremo meridional de Baja California. Se desplazaba en dirección norte-noroeste a 26 kph (16 mph).

"Todos los preparativos para proteger vidas y daños materiales deben completarse de manera urgente", indicó el centro en un boletín.

La institución meteorológica agregó que los vientos huracanados se sentirían a 85 km (50 m) del vórtice, mientras que los efectos de tormenta tropical llegarían hasta los 335 km (185 m).

En Cabo San Lucas, en el extremo meridional de la península, comenzaron las compras de emergencia de gasolina, agua embotellada, comida, lámparas de mano y pilas. Los negocios del centro de la localidad colocaron tablas para protegerse y la policía local recorría las colonias en situación más crítica con megáfonos para solicitarle a los habitantes que se trasladaran a los albergues mientras parte del millar de efectivos de la marina desplegados en el estado hacían lo mismo en zonas rurales.

"Nos va a pegar, no arriesguen su vida", alertó Marcos Covarrubias, gobernador de Baja California Sur.

El Comité Nacional de Emergencias quedó activo desde la mañana, con todo tipo de unidades de urgencia activas para cualquier imprevisto. A última hora del domingo ya estaban en refugios 3.000 personas y se habían preparado un total de 164 albergues temporales en todo el estado.

"Me voy. Acá está muy peligroso. Más tarde vamos a quedar incomunicados y mi casa de madera y lámina de cartón no va aguantar mucho", dijo a la AP Felipa Flores, originaria del estado de Guerrero y habitante de la colonia El Caribe, mientras guardaba sus pertenencias principales en una bolsa de plástico y alistaba a sus dos hijos para irse al albergue.

El aeropuerto internacional de Los Cabos, donde desde la mañana se cancelaron vuelos, cerró el servicio en la tarde, indicó Luis Felipe Puente, coordinador nacional de Protección Civil de México.

Puente añadió que 30.000 turistas, 26.000 de ellos extranjeros, quedaron varados en Baja California Sur pero podrán resguardarse en alguno de los 18 hoteles acondicionados como refugio temporal, los cuales prepararon salones con colchonetas para pasar la noche y mallas anticiclónicas en las ventanas.

Algunos recomendaron a sus huéspedes tener el equipaje listo y dentro de los baños de las habitaciones, así como quedarse con el pasaporte y objetos de primera necesidad en los lugares seguros, indicó a la AP Miriam Duque, responsable de atención a clientes del hotel Meliá Cabo Real, en Los Cabos.

"Lo más importante es que la población esté en alerta preventiva" y atenta a la información de protección civil, añadió el responsable nacional de Protección Civil.

Las autoridades también avisaron de que la Comisión Federal de Electricidad cortaría el suministro en algunos puntos para evitar problemas mayores por si el viento llegara a derribar alguna torre de alta tensión, pero por la tarde sólo se había informado de la caída de algunos postes. La Comisión tiene preparadas 17 plantas de emergencia y dos helicópteros para atender urgencias.

Todos los puertos en Baja California Sur quedaron cerrados y se pidió a las embarcaciones utilizar el de Guerrero Negro, en el centro de la península, que a última hora del domingo todavía operaba.

"Nosotros no vamos a evacuar a nadie porque estamos considerados refugio seguro", explicó Raúl Caudillo, gerente del Holiday Inn de la misma localidad.

Algunos hoteles de este destino turístico han puesto banderas negras como aviso de que las playas se encuentran cerradas y que practicar el surf es altamente peligroso mientras recogían mesas, sillas y todo el mobiliario que pueda salir volando de las terrazas y ponían mallas anticiclónicas en las ventanas. En muchos lugares también distribuían a los huéspedes películas y juegos para que se entretengan en los lugares seguros.

A principios de septiembre, el huracán Norbert, que llegó a alcanzar categoría 3, dañó sobre todo el puerto de San Carlos, en el centro de la península, y 1.000 viviendas de pescadores resultaron afectadas cuando el fuerte oleaje rompió un muro, incluso a pesar de que el meteoro no tocó tierra.

Por otra parte, también se esperan fuertes precipitaciones en distintos puntos de otros estados del centro y norte de México, mientras en el este del país se aproxima rápidamente la onda tropical número 30 que provocará fuertes lluvias en la península de Yucatán.

En el Atlántico, la tormenta tropical Edouard, la quinta de la temporada, permanece muy alejada de la costa y no supone ninguna amenaza.

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Alba Mora Roca reportó desde San José del Cabo. Está en Twitter como https://twitter.com/albamoraroca

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María Verza contribuyó a este despacho desde la Ciudad de México.