EEUU: Dos niños mueren de E. coli; grave un 3ro

Los investigadores han descartado que puedan encontrar las fuentes específicas de contagio de las cepas fatales de E. coli por las que murieron dos niños en el noroeste de Estados Unidos, mientras un tercero lucha por su vida en el estado de Washington.

El doctor Paul Cieslak, director médico de la unidad de enfermedades transmisibles de la Autoridad de Salud de Oregon, dijo el jueves que necesitan cuando menos el doble de casos para rastrear una fuente de contagio, que podrían ser alimentos contaminados, agua de un lago o contacto con ganado.

Según familiares, Serena Profitt, de 4 años y de Otis, Oregon, y Brad Sutton, de 5 años, se enfermaron después de una reunión familiar en el Condado Lincoln, en la costa de Oregon. Serena fue declarada el lunes con muerte cerebral en un hospital en Portland, Oregon.

El estado de salud de Brad pasó a grave en el Hospital Infantil Mary Bridge en Tacoma, Washington, dijo la portavoz Marce Edwards.

El doctor Greg Stern, funcionario de salud del Condado Whatcom, Washington, dijo que esos casos son ajenos al de la niña Brooklyn Hoksbergen, de 3 años y de Lynden, en el noroeste de Washington. La menor falleció hace una semana en un hospital de Seattle.

Stern y Cieslak dijeron que las familias de las víctimas fueron entrevistadas y se identificó a una gran gama de posibles fuentes de E. coli, aunque ninguna específica.

La bacteria puede tardar 10 días en incubarse en el organismo hasta que se presentan los síntomas, lo que amplía las fuentes de contagio, en tanto que la gama se reduciría si hubiera varias víctimas para establecer un posible patrón.

No se han entregado aún los resultados sobre el examen del tipo de huella genética de la E. coli, en estos casos, para compararla después con las que estén disponible en la base de datos nacional de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

Si las tres cepas coinciden, o coinciden con otras cepas, ello podría facilitar pistas para rastrear un número de casos y una fuente, dijo Cieslak.

Los niños y los adultos mayores son particularmente vulnerables al peligro de morir por E. coli. Cieslak dijo que desde 1991 Oregon ha registrado 21 casos fatales de E. coli, de los que siete correspondieron a menores de cinco años y 10 a mayores de 70 años.

Las víctimas infectadas pueden morir de falla renal o de hemorragia cerebral.