Cártel mexicano lavaba dinero en negocios de LA

Una familia pidió la ayuda del FBI cuando un estadounidense que entregó cocaína para un cártel mexicano fue secuestrado y retenido en México en 2012.

Después de que la familia pagó un rescate de 140.000 dólares, el hombre fue liberado y regresó a Estados Unidos.

Sin embargo, no fue el final del caso, que llevó a los agentes del FBI a lo que ahora creen era un ardid para lavar dinero en el distrito de la moda de Los Ángeles y entregar el dinero al cártel mexicano.

Esta semana, el FBI, el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias realizaron una redada en decenas de negocios como parte de una campaña más amplia contra el lavado de dinero en la segunda ciudad más poblada del país.

Las autoridades decomisaron más de 100 millones de dólares y registraron 50 de los 3.000 negocios en el distrito, según la fiscalía federal.

Nueve personas fueron arrestadas en relación con tres acusaciones de lavado de dinero y otras infracciones a las leyes financieras, incluido un caso que involucra el pago del rescate.

Los fiscales federales afirman que el Cártel de Sinaloa usó la táctica para lavar el rescate que se pagó a QT Fashion, mayorista del distrito de la moda, para luego dividirlo entre más de una decena de negocios del distrito.

Cuatro días después, el secuestrado --que no fue identificado por las autoridades estadounidenses-- estaba de vuelta en Estados Unidos y dijo a las autoridades que fue agredido con armas de fuego y motosierras, le aplicaron electricidad y lo torturaron durante el cautiverio, según una declaración jurada que justificó una orden de allanamiento del FBI obtenida el jueves por The Associated Press.

No se han presentado cargos federales sobre la supuesta confabulación de narcotráfico, pero el hombre podría enfrentar una sentencia de 22 años de prisión en relación con una detención de 2008 en un caso relacionado con drogas en el Condado Los Ángeles, indicó la declaración.

El FBI después se enteró que parte de la sangre en las fotografías enviadas a sus familiares fue adulterada --aparentemente una práctica común para atemorizar a la familia de las víctimas a fin de que paguen el rescate, según los documentos de la corte.

Un médico determinó que el secuestrado tenía lesiones en el oído y la muñeca pero que se esperaba que tuviera lesiones más serias sobre la base de su versión del secuestro.

El desgarrador relato es similar a los de otros estadounidenses que fueron secuestrados en México durante los acalorados enfrentamientos entre cárteles rivales hace varios años.

El FBI en San Diego atendía de 25 a 30 casos al año entre 2008 y 2011 en el área que rodea a Tijuana, y la mayoría involucraba a víctimas secuestradas mientras visitaban a familiares o realizaban negocios del otro lado de la frontera, dijo Keith Slotter, que era agente especial a cargo en ese entonces.

"Con frecuencia era que tenían un familiar involucrado en el tráfico de drogas y era una especie de represalia o presión asociada con eso", dijo Slotter.

Desde que México endureció las normas financieras en 2010, los cárteles han optado cada vez más por el comercio internacional para lavar dinero de las drogas al enviar dólares a compañías en Estados Unidos a cambio de productos exportados a México, para luego recuperar los fondos en pesos una vez que los productos son vendidos en un ardid conocido como un canje a peso en el mercado negro, dijeron las autoridades estadounidenses.

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El reportero de la AP Elliot Spagat en San Diego contribuyó a este despacho.