Intérpretes voluntarios ayudan a inmigrantes

Yuliana Vázquez, de Kennett Square, tenía 25 años y una bebita de ocho meses cuando los médicos le encontraron un bulto en el pecho.

Se trataba de un caso de cáncer complicado por el hecho de que no entendió el diagnóstico al principio. Vázquez es mexicana y estudió hasta la secundaria, habla poco inglés. La complejidad de los términos médicos y la ineptitud del intérprete que se consiguió hicieron que se sintiese perdida.

No fue algunas de sus sesiones de tratamiento. Tuvo que postergar otras. El cáncer le invadió el hígado y los huesos.

"Me sentí sola", comenta Vázquez, quien hoy tiene 30 años, a través de un intérprete. "No contaba con nadie que me ayudase a entender lo que estaba pasando".

Un programa nuevo basado en Phoenixville se propone ayudar a una creciente cantidad de hispanohablantes de 19 municipios a conseguir servicios sociales y de salud. Capacitará a voluntarios bilingües de la comunidad para que hagan de intérpretes porque, según los promotores de la iniciativa, los voluntarios seguramente estarán más interesados en ayudar a sus vecinos.

La Fundación de Salud Comunitaria de Phoenixville (Phoenixville Community Health Foundation) aportó 12.000 dólares para que Nelly Jiménez Arévalo, directora de relaciones comunitarias de Maternal and Child Health Consortium de West Chester, en el condado de Chester, pusiese en marcha el programa. Tiene ocho años de experiencia capacitando intérpretes para dependencias municipales.

A medida que aumenta la cantidad de hispanoparlantes que hay en el país, aumenta la necesidad de comunicarse con ellos.

La población hispana del condado de Chester subió del 3,7% en el 2.000 al 6,5% en el 2010. En el estado de Pensilvania, los hispanos representaban el 3,2% de la población en el 2.000 y el 5,7% en el 2010.

En Phoenixville, el porcentaje de hispanos subió del 3% en el 2.000 al 7% en el 2010. Si bien es una cantidad relativamente pequeña, Jiménez Arévalo, quien tiene 45 años, espera que el proyecto sirva como modelo para regiones con un mayor porcentaje de hispanos.

Cuando se radicó en el condado de Chester hace 18 años, procedente de Venezuela, Jiménez Arévalo se sintió frustrada porque la gente no podía entender el inglés que había aprendido en la secundaria. Ayudar a que clientes y abastecedores puedan comunicarse es ahora una pasión para ella.

"Queremos asegurarnos de que mientras aprenden inglés, ayudamos a que la gente satisfaga sus necesidades básicas", explicó.

Jiménez Arévalo está reclutando entre 25 y 30 personas de Phoenixville para que sean parte del Proyecto de Acceso al Lenguaje. Los voluntarios ayudarán a que los vecinos hispanoparlantes llenen los formularios para alquilar departamentos, hagan citas con el dentista y se puedan manejar en los almacenes de comestibles. También facilitarán la comunicación con la policía o con personal médico en emergencias.

Varias organizaciones de Filadelfia ofrecen capacitación para intérpretes, incluido el Centro de Servicios de Nacionalidades, que tiene un taller comunitario para intérpretes.

Esos programas ayudan a unir y a solidificar las comunidades, reforzando relaciones ya existentes, según Claire Jones, directora del Programa de Capacitación de Intérpretes de Filadelfia.

Organizaciones menores y sin fines de lucro, especialmente las que trabajan con comunidades pobres, no pueden darse el lujo de contratar intérpretes profesionales, indicó Jones.

Quince personas se ofrecieron como voluntarias para el Programa de Acceso al Lenguaje y pasaron un examen de lenguaje.

Pero "no basta con ser bilingüe", sostuvo Jiménez Arévalo.

Cuando comiencen los cursos de tres días en octubre, se enseñará a los reclutas la importancia de la confidencialidad y la objetividad.

Aprenderán a pasar de un papel a otro y a hablar en primera persona. Harán ejercicios de memorización.

Vernet Spence-Brown, de Exton, se ofreció de voluntaria. Se jubiló en el 2013 tras enseñar español en una escuela secundaria por 36 años. En el pasado se le pidió que hiciese informalmente de intérprete en Hawai, en una sala de emergencia cuando su madre fue a tomarse unos rayos x y en reuniones con padres en las escuelas.

"Quiero ayudar a la comunidad con mi español", manifestó.

Yuliana Vázques tiene ahora una dedicada intérprete y entró en remisión hace un año y medio. Ahora que está saludable y sus dos hijos están en la escuela piensa tomar clases de inglés, según dijo.

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