Perú: Policía se reúne con viudas de líderes

Investigadores de la policía peruana y una viceministra se reunieron el martes con las viudas de cuatro líderes indígenas asesinados que se habían resistido a una fuerte presión de taladores ilegales en su remota región de la selva amazónica.

Edwin Chota, líder de la comunidad asháninca, dirigió durante años esfuerzos para obtener títulos de propiedad de sus tierras tradicionales cerca de la frontera con Brasil. Y constantemente se enfrentaba a los taladores que se llevan maderas preciosas de las cuencas ribereñas de la zona, especialmente cedro y caoba.

Autoridades tribales dicen sospechar de los taladores en los asesinatos y describieron un ambiente intensificado de temor.

La corrupción generalizada permite que los taladores ilegales operen sin cortapisas en la región, y los ambientalistas dicen que lo único que pueden esperar es que la muerte de Chota, quien tenía poco más de 50 años, y los otros tres sea un catalizador para la reforma.

"Ya veremos lo que podemos hacer para convertir esta horrible tragedia en una pequeña victoria para los derechos de los indígenas y la justicia ambiental", dijo David Salisbury, profesor de la Universidad de Richmond que asesoraba a Chota sobre la solicitud de los títulos de propiedad y lo conocía desde hace una década.

Después de reunirse con las viudas, Patricia Balbuena, viceministra de Interculturalidad de Perú, dijo a The Associated Press desde Pucallpa, capital regional del estado de Ucayali, que estaba organizando el envío de helicópteros a la región para que el miércoles la policía pudiera investigar los hechos y recuperar los cadáveres. Pucallpa está en la zona más cercana a la comunidad donde ocurrió el incidente.

Los cuatro hombres fueron ultimados el 1 de septiembre después de salir de Saweto, sobre el río Alto Tamaya, para ir caminando hasta la comunidad asháninca brasileña de Apiwtxa, dijo María Elena Paredes, maestra de la aldea.

Cuando los hombres no llegaron a Apiwtxa, otros que habían salido antes que ellos regresaron y encontraron los cadáveres, aparentemente con heridas de escopeta, cerca de algunas chozas en el río Putaya, dijo Paredes.

Indicó por teléfono que los buitres habían comenzado a alimentarse de los cuerpos, los cuales fueron hallados a seis horas de camino de Saweto, que sólo cuenta con 45 habitantes. Dijo también que nadie había visto a los asesinos.

Chota llevaba seis años en campaña con el fin de obtener títulos de propiedad para su comunidad, lo que envalentonó a otros asentamientos humanos a lo largo del Tamaya a buscar una medida legal similar para proteger sus territorios, dijo Reyder Sebastián, otro líder asháninca de la región. Ahora la gente en esos lugares teme por sus vidas, añadió.

"La comunidad siempre y continuamente ha sido amenazada por los grandes madereros", dijo Paredes, quien llegó a Pucallpa la noche del lunes con las viudas y los hijos de los hombres asesinados en un viaje de tres días en bote.

"Cuando ves que tus líderes más fuertes son asesinados sólo me puedo imaginar la sensación de impotencia y de falta de capacidad de defensa", dijo Julia Urrunaga, directora en Perú de la organización sin fines de lucro Agencia de Investigación Ambiental, que ha hecho averiguaciones sobre los problemas en el sistema nacional de concesiones forestales.

Balbuena dijo que propondrá un puesto policial en la zona. Las comunidades indígenas en remotas zonas de la selva peruana casi no tienen protección policial y las comisarías más cercanas están a menudo a días de distancia.

En el pasado, cuando Chota recibía amenazas de muerte solía huir a Apiwtza para refugiarse.

La AIDESEP, la principal federación indígena de Perú, expresó el lunes en un comunicado su indignación hacia la policía y el poder judicial por no haber "hecho absolutamente nada frente a las innumerables denuncias y pedidos de justicia" con el fin de proteger a sus hermanos "caídos en defensa de sus territorios ancestrales".

Los asháninca son el grupo étnico más importante en la Amazonia peruana. Reyder Sebastián dijo que la violencia contra ellos ha ido en aumento desde que comenzaron a exigir títulos de propiedad para sus territorios.

Chota había escrito más de 100 cartas a las instituciones estatales para denunciar los avances de la explotación forestal ilegal y los esfuerzos de titulación en Ucayali, dijo Salisbury.

"Era un líder muy dinámico y carismático que dio esperanza no sólo a su comunidad, sino a muchas otras por su valor y convicciones", añadió.

La madera de un solo árbol de caoba de edad madura puede alcanzar más de 11 mil dólares en el mercado de la madera de Estados Unidos, dijo la Agencia de Investigación Ambiental en un informe de 2012.

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Frank Bajak está en Twitter como: http://twitter.com/fbajak