Cilic abre compás para una era más competitiva

A Roger Federer le pareció "estimulante" que rostros distintos se inserten en la élite del tenis.

Pero el suizo no ocultó su recelo porque se le diera alas a la idea de que la monarquía de los "Cuatro Fantásticos" se eclipsaba.

"Decías lo mismo en Australia, todo el mundo", replicó Federer a la pregunta del reportero tras sucumbir en las semifinales del Abierto de Estados Unidos ante el eventual campeón Marin Cilic. "Y luego ya sabemos lo que ocurrió en la final del Abierto de Francia, la final de Wimbledon".

"Aquí tienen otra oportunidad para lo que ustedes (saben hacer). Así que escriban lo que quieran. No estoy de acuerdo, pero...", añadió.

Federer se detuvo ahí, sin darle más cuerda al asunto.

Al hacer el inventario del US Open, la conclusión más sobresaliente es que ya nadie tendrá la audacia de dar por hecho consumado que los dos finalistas de un grande saldrán inexorablemente del cuarteto conformado por Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray.

Aunque Nadal conquistó su noveno Roland Garros y Djokovic su segundo Wimbledon, la temporada de los Grand Slams que acaba de culminar confirmó un cambio de tendencia en el circuito masculino, enmarcado en las inéditas consagraciones de Stan Wawrinka en Australia y Cilic en Flushing Meadows.

Habría que remontarse a 2003 para la última vez que surgieron al menos dos nuevos campeones en las grandes citas: Juan Carlos Ferrero en Roland Garros, Federer en Wimbledon y Andy Roddick en el US Open.

"Vamos a tener mucha más competencia desde el año que viene", avisó Cilic tras vencer a Kei Nishikori en una final del US Open en la que sus dos protagonistas debutaban en semejante instancia.

La lista de contrincantes incluye también a tres raquetas que por primera vez se entreveraron en semifinales de las grandes citas como fue el caso de Ernest Gulbis en Francia y Milos Raonic y Grigor Dimitrov en Wimbledon.

Tampoco hay que olvidarse del argentino Juan Martín Del Potro, quien hace cinco años salió campeón del US Open y que ahora se prepara para volver a la actividad tras someterse a una segunda operación en las muñecas. Gael Monfils, Jo-Wilfried Tsonga y Tomas Berdych podrían animarse, así como los integrantes de una camada más juvenil en la que sobresalen Nick Kyrgios y Dominic Thiem.

Cilic habló del impacto que su victoria puede tener para el lote que escolta al grupo de vanguardia.

"Me sentiría mucho más fuerte si viera a alguien logrando cosas como esta. En mi caso ha sido algo súbito", dijo Cilic, quien arrasó los últimos 10 sets ante cuatro rivales que todos juntos le sacaban ventaja 19-5 en los duelos directos.

¿Cuán repentino? Considere que todos sus 11 títulos previos habían sido en torneos 250, el último de los cuatro niveles en el circuito. Y nunca ha asomado en la final de un Masters 1000.

La estadística más cacareada en los últimos días fue que la final de este último US Open fue la primera de un Grand Slam desde el Abierto de Australia 2005 en la que los señores Federer, Djokovic, Murray y Nadal no alcanzaban el partido por el título. Entre los cuatro habían acaparado con 36 de los 38 títulos de Grand Slam repartidos desde entonces.

Hablar del fin de una era es demasiado apresurado y hasta atrevido.

Con 33 años, Federer es quien tiene más cuesta arriba la posibilidad de ganar su 18vo título grande. Si el físico se los permite, Nadal, Djokovic y Murray están en condiciones para seguir sumando. Nadal no pudo defender su título en Nueva York por una lesión en la muñeca derecha, Djokovic tenía la cabeza puesta en su esposa embarazada y sigue siendo el número uno; y Murray parece ir recuperando nivel con su nueva entrenadora Amelie Mauresmo.

También sería incorrecto decir que el ocaso de los "Cuatro Fantásticos" sea algo trágico para el tenis masculino. Juicios similares se dieron al diluirse las eras de Borg-McMcEnroe y Sampras-Agassi.

"Cuando crecía en la era de McEnroe, Borg, todo el mundo decía que era el fin del tenis. Y nunca pasa. Siempre surge alguien", comentó Chris Kermode, el director ejecutivo del tour de la ATP, al diario The New York Times.