Brasil: Denuncias de sobornos agitan contienda

Las denuncias de corrupción de un exejecutivo de Petrobras agitaron la contienda presidencial en Brasil al golpear la campaña de la mandataria Dilma Rousseff quien dijo que desconocía que algo así ocurría dentro de la petrolera paraestatal.

La mandataria en una entrevista que publicó el lunes el periódico O Estado de S. Paulo, dijo que envió un oficio a la fiscalía y a la policía federal para saber más sobre el testimonio del exdirector de operaciones en aguas profundas de Petrobras, Paulo Roberto Costa, quien fue detenido en marzo.

"No tenía la menor idea de que alguien dentro de Petrobras hiciera algo así", expresó Rousseff en la entrevista, días después de surgir las denuncias en un semanario de Brasil.

Según la revista Veja, Costa nombró a más de 30 funcionarios, la mayoría legisladores del gobernante Partido de los Trabajadores y otros dos partidos que respaldan a Rousseff, pero también tres gobernadores y un ministro como implicados en una supuesta red de lavado de dinero y sobornos entre 2004 y 2012. La presidenta anunció que dos miembros de su gabinete dejarán sus cargos, probablemente para apoyar su campaña.

Antes de ser presidenta, Rousseff dirigió el consejo administrativo de la paraestatal entre 2003 y 2010 mientras era ministra de Minas y Energía y luego jefa de Gabinete de la Presidencia. La publicación no detalla de qué forma están involucrados los funcionarios nombrados por Costa pero mencionan a Edison Lobao, el actual ministro de Minas y Energía, a Renan Calheiros, presidente del Senado, y a Henrique Eduardo Alves, presidente de la Cámara de Diputados. Costa dio los nombres a los fiscales como parte del testimonio prometido a cambio de un acuerdo con la fiscalía para reducir su sentencia.

La mandataria dijo que el reportaje no debe levantar sospechas sobre su gobierno porque nadie ha sido acusado oficialmente. En el reportaje publicado por la revista también se menciona a Eduardo Campos, quien fue gobernador del estado de Pernambuco y el candidato por el Partido Socialista Brasileño antes de morir en un accidente de avión el 13 de agosto.

Marina Silva, la nueva candidata del PSB, se vio obligada a responder sobre la posible acusación de Campos. El compañero de fórmula de Silva, Beto Albuquerque, dijo que van a defender el nombre del ex aspirante a la presidencia ya que en vida siempre apoyó investigaciones sobre irregularidades de la paraestatal.

"Todo nos parece muy extraño", dijo Albuquerque. "Nosotros no vamos a permitir que se haga el uso de la imagen política de la trayectoria de Eduardo por motivos electorales. Vamos a pedir que se esclarezcan todos los hechos".

Las dos campañas dijeron que esperaban obtener más detalles de los testimonios ya que no especifican las posibles violaciones. Algunos diputados dijeron que quieren discutir las denuncias de Costa en el Comité Parlamentario de Averiguación sobre Petrobras.

La petrolera informó que solicitó a la fiscalía la información que el ex ejecutivo de Petrobras reveló al juez y que apareció en la revista. Además, Petrobras dijo que las irregularidades cometidas por una persona o un grupo no afectan el trabajo de la empresa.

"No representan el comportamiento de la institución Petrobras y su fuerza de trabajo compuesta de miles de empleados", señaló en un comunicado.

El candidato en tercer lugar, según las encuestas, Aecio Neves, señaló que las denuncias eran "extremadamente graves".

"Quien llevó a la empresa pública brasileña más grande de la sección de economía a la policiaca fue ese gobierno", dijo Neves el lunes. "Necesita haber por parte de la presidenta de la república una posición más clara en relación a todo esto. Estamos hablando de un área sobre la cual ella mantuvo el poder absoluto en los últimos 12 años".

Rousseff quiere ser reelegida en la contienda del 5 de octubre. Aunque su popularidad ha mejorado en la última semana, Silva se ha posicionado en las encuestas como la favorita de los electores en una eventual segunda vuelta.

Thiago de Aragao, un analista político de la consultoría Arko Advice, dijo que las denuncias afectarían mucho más la campaña de Rousseff que de Silva, porque la mayoría de los acusados son miembros del Partido del Trabajo o de otros aliados a la presidenta y porque la carrera de Rousseff ha estado ligada a la paraestatal.

"Esto obliga al equipo de Dilma a cambiar su estrategia a la defensiva, en vez de la ofensiva", dijo Aragao, quien agregó que aunque Rousseff no sea acusada aún, el escándalo es un paso atrás en una campaña que ya comenzaba a atacar a su fuerte oponente.