Funcionaria de EEUU emprende diálogo con China

La principal asesora de seguridad nacional de la Casa Blanca comenzó el lunes un diálogo con las máximas autoridades militares y diplomáticas de China, en antelación a la visita que el presidente Barack Obama tiene previsto efectuar en noviembre a Beijing.

Las controversias bilaterales, como el reciente roce entre aviones militares de ambos países en el mar de la China Meridional, figuran en el temario de las conversaciones de la funcionaria estadounidense que se encuentra de visita en la capital china.

Susan Rice se entrevistó con el principal diplomático de China, el consejero de estado Yang Jiechi.

Rice dijo que al margen de todas las asperezas, Obama considera a China una prioridad y que la principal razón de la visita de ella a Beijing era concertar una agenda para la reunión de noviembre entre el mandatario estadounidense y el presidente chino Xi Jinping.

En la amplia Casa de Huéspedes de Estado de Diaoyutai, en el oeste de Beijing, Yang dijo a Rice que ambos países necesitan "respetar con sinceridad los intereses primarios y las principales preocupaciones del otro, y abordar nuestras diferencias y asuntos delicados de una manera constructiva".

Dijo que ambos examinarían las relaciones militares, la lucha contra el terrorismo, el Oriente Medio, Corea del Norte, Sudán del Sur, Irán y otros temas de interés mutuo.

Rice tiene previsto reunirse el martes con los ministros de Defensa y del Exterior de China antes de concluir su visita el miércoles.

Las relaciones entre ambos países no son tersas ante las acusaciones de Estados Unidos de que las fuerzas militares de China efectúan espionaje cibernético y el viraje de la atención de Obama a Asia, coyuntura que Beijing considera un intento para frenar el surgimiento de China como una potencia en la región.

El 19 de agosto, un jet chino pasó varias veces cerca de un avión Poseidon P-8 de la Marina de Estados Unidos; en algún momento el aparato chino se acercó a nueve metros (30 pies) de la aeronave estadounidense.

El incidente ocurrió a unos 220 kilómetros (135 millas) de Hainan, donde China tiene aeródromos navales y una importante base de submarinos.

Beijing rechazó las acusaciones de Washington de que el piloto chino había actuado imprudentemente y con falta de profesionalismo, y aseguró que continuará reaccionando ante los vuelos de reconocimiento que efectúen aviones estadounidenses frente a costas de china.

La Agencia de Noticias Xinhua, oficial en China, afirmó la semana pasada en un editorial que el roce aéreo es ejemplo de que Washington recurre a las "provocaciones por temor al incremento de la pericia económica y de la influencia de Beijing en la región".