Normas europeas ponen en riesgo campos de lavanda

El aroma más dulce de la lavanda se está amargando este año en el sur de Francia porque los agricultores de la planta están protestando por las regulaciones europeas que vinculan a la planta con sustancias químicas tóxicas.

Letreros que proclaman "La lavanda no es un químico" adornan los campos de lo que en Provence es conocido como "oro azul": el aceite de lavanda, valorado en más de 60 dólares por apenas 450 gramos (100 euros por libra). Alrededor de 1.500 productores cultivan la planta: representan 30.000 empleos de tiempo completo que incluyen dar servicio a millones de turistas que llegan al sur de Francia para admirar paisajes de color púrpura.

Para muchos, Provence es sinónimo de lavanda, tanto por la lavanda fina que se utiliza en perfumes, cosméticos y aromaterapia, como por la lavanda híbrida, llamado lavandín. El lavandín es más económico y se utiliza para dar aroma a jabones, detergentes y aromatizantes de ambientes.

Sin embargo, los agricultores temen que las normas de la Unión Europea adoptadas el año pasado y que entrarán en vigor en 2018 amenace eso.

De acuerdo con los reguladores, el potencial del aceite de la lavanda para producir alergias encaja firmemente con las regulaciones sobre químicos tóxicos. Esto significa que los productos de lavanda deberán tener etiquetas con colores rojo y negro con mensajes como "PUEDE SER FATAL SI SE INGIERE O INHALA".

Los productores opinan que las normas son demasiado extremas y señalan que las alergias al aceite de lavanda por lo general sólo producen escozor y el producto es demasiado costoso para los pequeños agricultores.

Los productores de lavanda apelan ahora "para sobrevivir", dice Francis Vidal, presidente honorario de APAL, la agrupación local de productores de aceite de lavanda. Además de los anuncios, el grupo ha organizado una petición por internet que ha sido firmada por más de 15.000 personas.

"La consecuencia de esa norma, en el corto plazo, sería la ruina para las plantaciones y la desaparición de la lavanda de nuestro campo", escribió APAL en una carta enviada al presidente francés Francois Hollande y otros políticos.

Los defensores señalan que el aceite de lavanda se usaba como antiséptico hasta comienzos del siglo XX e incluso hoy es valorado por sus propiedades calmantes y curativas.

"La lavanda se ha usado miles de años", declaró Vidal. "Nunca hemos escuchado de ningún problema serio. De hecho hemos escuchado que el aceite de lavanda ha ayudado a salvar miles de vidas humanas".

Incluso la Comisión Europea reconoce que cualquier sustancia cuyo contenido dependa de la cantidad de sol que recibe y del tipo de suelo donde nace es difícil que sea clasificado como producto químico.

"Las sustancias naturales cuya composición es variable requieren más esfuerzo y conocimiento para ser registradas en comparación con industrias químicas 'clásicas'. Otros productos sujetos a variaciones naturales como el vino, por ejemplo, no están cubiertos por la directiva de los químicos sino que son gobernados por las normas relevantes de sanidad y seguridad alimentaria", dice la comisión en un documento entregado a The Associated Press.

Autoridades europeas se reunieron con los lavenderos en abril y ahora están trabajando en formas de ayudar a los productores a cumplir con la ley. Las propuestas se harán en el otoño, de acuerdo con el documento de la comisión.

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Los periodistas de The Associated Press Juergen Baetz en Bruselas y Claude Paris en Sederon, Francia, colaboraron para este despacho.