Gobernador de Missouri, bajo la mira por tiroteo

El gobernador de Missouri Jay Nixon volaba desde San Luis casi al mismo tiempo que un policía blanco mataba a tiros a un adolescente negro desarmado, a un par de millas donde Nixon acababa de pronunciar un discurso de graduación en una universidad.

Para la noche siguiente, disturbios y saqueos habían estallado en Ferguson, donde Michael Brown fue baleado. Desde entonces, muchos se han preguntado si el gobernador debió respondido más rápidamente a una situación cada vez más caótica y racialmente tensa que centró la atención del país en esta ciudad.

Copias del calendario diario de Nixon entregadas a pedido de The Associated Press muestran que el gobernador siguió con sus actividades habituales durante varios días tras el incidente, dividiendo su atención entre la crisis en Ferguson y asuntos como anunciar becas prescolares y visitar la feria estatal.

No fue sino hasta el quinto día después de la muerte de Brown, luego de continuos choques entre la policía y manifestantes, que Nixon dedicó todo su tiempo a lidiar con la situación en Ferguson.

Nixon se ha negado a cuestionar sus acciones. Pero le dijo a la AP que la muerte de Brown inicialmente no parecía ser el tipo de situación en la que un gobernador debería intervenir.

"Comenzó con una persona baleada en la calle y, desafortunadamente, en nuestro estado y nuestro país eso sucede mucho", dijo Nixon. "Así que la impresión inicial en ese tipo de casos es que es algo con el que mejor se lidia a los niveles locales".

Las tensiones raciales fueron evidentes de inmediato tras la muerte de Brown. Una fuerza policial mayormente blanca montó guardia alrededor del cadáver de Brown en la calle ese sábado, mientras centenares de personas enfurecidas se congregaban en la comunidad predominantemente negra. Algunos gritaban: "¡Maten a los policías!".

El lunes, Nixon habló por teléfono con el ejecutivo del condado de San Luis Charlie Dooley y seguidamente emitió una declaración en la que pidió al Departamento de Justicia que investigase la muerte de Brown. Pero el demócrata Nixon mantuvo su calendario regular hasta el jueves, y su calendario muestra que se pasó los 10 días siguientes concentrado casi exclusivamente en Ferguson.