EEUU: Esposan a trabajadores de comida rápida

La policía esposó el jueves a decenas de manifestantes que bloquearon el tránsito vehicular en muchas ciudades del país en su intento más reciente por conseguir que McDonald's, Burger King y otras compañías de comida rápida paguen a sus empleados al menos 15 dólares por hora.

Las protestas, planeadas para el jueves por organizaciones laborales en aproximadamente 150 ciudades, forman parte de una campaña llamada "Lucha por 15 dólares".

Desde que iniciaron los esfuerzos a fines de 2012, los organizadores han cambiado sus tácticas cada cierto número de meses para generar atención a las protestas. Los organizadores dijeron previamente que planeaban efectuar el jueves actos de desobediencia civil no violentos, lo cual pronosticaron que podría ocasionar arrestos.

En la ciudad de Nueva York, 19 personas fueron arrestadas el jueves por bloquear el tránsito, y la policía detuvo al menos a tres personas que portaban el uniforme de McDonald's después de permanecer a la mitad de una transitada calle cercana a Times Square. Aproximadamente dos decenas de manifestantes fueron arrestados en Detroit después de que se negaron a moverse de una calle cercana a un restaurante McDonald's. Otros fueron arrestados por policías en Chicago, Las Vegas, Filadelfia, Atlanta, Miami y Denver.

En Milwaukee, la congresista federal demócrata Gwen Moore fue arrestada y esposada por la policía por bloquear el tránsito en un McDonald's.

"Me enorgullece mucho apoyar a los trabajadores de Milwaukee mientras se arriesgan a ser arrestados en pos de un mañana más brillante para sus familias", dijo Moore en un comunicado a través de su director de comunicaciones, Eric Harris.

Tyree Johnson también estuvo entre quienes fueron retirados por la policía en Chicago. Johnson gana 8,45 dólares por hora después de trabajar en un McDonald's de Chicago durante más de dos décadas.

"He estado ahí 22 años y no puedo ayudar a mi familia", comentó.

La campaña "Lucha por 15 dólares", la cual es financiada por el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios y otras organizaciones, ocurre en momentos en que la disparidad salarial entre pobres y ricos se ha convertido en un asunto político candente. Muchos trabadores del sector de comida rápida no ganan mucho más que el salario mínimo federal de 7,25 dólares por hora, lo que representa aproximadamente 15.000 dólares anuales por una semana de 40 horas.

Las protestas no han conseguido que los trabajadores ganen más, pero han tenido cobertura de la prensa.

El presidente Barack Obama también ha tomado nota. Él mencionó la campaña durante una visita a Milwaukee el Día del Trabajo.

"Si yo estuviera rompiéndome el trasero en el sector de servicios y quisiera un pago diario honesto por un día honesto de trabajo, yo me uniría a un sindicato", afirmó el mandatario mientras presionaba al Congreso para que incremente el salario mínimo.

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Don Babwin en Chicago, Mike Householder en Detroit y Candice Choi en la ciudad de Nueva York contribuyeron a este reporte.