Brasil: Tribunal pone en duda campo de golf de Río

Las propuestas de un tribunal brasileño para modificar el trazo del campo de golf que se usará en los Juegos Olímpicos de Río 2016 en aras de proteger una reserva natural causaron preocupación sobre el futuro de esa instalación.

El constructor del campo y la ciudad de Río de Janeiro, ambos acusados en una demanda presentada por un fiscal, tienen hasta el 17 de septiembre para informar si harán los cambios al trazo propuestos por el tribunal y el juez de Río Eduardo Klausner.

Si no aceptan se desconoce dónde se jugará el golf en los Olímpicos de 2016, cuando regrese a esta competencia luego de 116 años de ausencia.

El campo se construye en un área de reserva natural protegida --uno de los espacios verdes más grandes de la ciudad y de mayor valor en el mercado de bienes raíces-- y fue aprobado por el gobierno de Río, una medida legal que ha sido cuestionada.

El proyecto ha causado disputas desde que se hicieron los planes para construir el campo, hace cinco años.

El fiscal Marcus Leal dijo el miércoles al juez Klausner que las dudas sobre la propiedad y los problemas ambientales son bien conocidos.

La propuesta del tribunal, que permite que siga la construcción pero que no se levante más superficie, al parecer tomó con la guardia baja a muchas personas.

Algunos han dicho que no es necesario construir un nuevo campo para los Olímpicos ya que existe al menos otra instalación, el club de golf Itanhanga, que podría haberse usado. Ya ha sido sede del Tour Europeo y de un evento de la LPGA.

Ty Votaw, vicepresidente de la Federación Internacional de Golf, trató de encontrar un aspecto positivo en el mandato de la corte. "El hecho de que la construcción continúe es algo que consideramos positivo", dijo el jueves a The Associated Press. Dijo que en los últimos meses se colocó el césped y la hierba y que ya se inició el riego.

La propuesta del juez es que el trazo del campo necesita alejarse de una laguna en la parte sur hacia una autopista de varios carriles situada al norte. Al cambiar el diseño una parte del campo tendría que construirse en una zona donde se planea levantar apartamentos de lujo cuyo costo sería de entre 2,5 y 7 millones de dólares.