Dominicana: veto a ley sobre Glencore abre debate

La decisión del presidente dominicano Danilo Medina de vetar una ley que crearía una zona protegida, con lo que abre la eventual posibilidad de que la minera multinacional Glencore explote la zona, polarizó el miércoles las posiciones de quienes se oponen a la extracción de minerales.

Diversos grupos comunitarios, incluidos algunos sacerdotes católicos y militantes de partidos opositores, hicieron un llamado para comenzar la tarde del miércoles tres días de protestas en contra de la decisión de Medina y de la eventual mina en Loma Miranda, 110 kilómetros al norte de Santo Domingo.

Medina vetó el martes y devolvió al Congreso para su revisión la ley que declaraba como parque nacional los 42 kilómetros cuadrados de Loma Miranda, incluidas las cerca de 1.380 hectáreas que adquirió en 2008 la compañía minera la para la extracción de ferroníquel.

El gobernante consideró que la ley violaba varios artículos de la constitución sobre derechos de propiedad, así como compromisos internacionales del país relativos a la protección de la inversión extranjera.

El Senado acogió en su sesión del miércoles las observaciones del presidente a todos los artículos de la ley, por lo que la pieza deberá ser modificada en su totalidad.

Con su decisión, Medina "no tiene firmeza, no se pone los pantalones", dijo Elpidio Infante, autor de la ley y diputado por la provincia La Vega, donde se ubica la mayor parte de Loma Miranda.

El sacerdote Rogelio Cruz, quien durante varios años ha encabezado las manifestaciones en contra del proyecto minero, realizó el miércoles una marcha por el populoso barrio Cristo Rey en la capital para llamar a la población a la desobediencia civil durante tres días en señal de protesta.

"Estamos en la calle por la decisión absurda, negativa, fuera de sitio del presidente", insistió Cruz, quien caminaba acompañado por varias personas que portaban banderas verdes y letreros en los que se leía "Loma Miranda Parque Nacional".

Grupos ambientalistas, de sacerdotes católicos, de académicos, estudiantes y líderes comunitarios han realizado protestas durante más de dos años en demanda de que Loma Miranda fuese declarada zona protegida para impedir que Falcondo, filial de Glencore, explote la zona.

Los grupos ambientalistas insisten que la eventual mina dañaría la biodiversidad y la generación de agua en Loma Miranda, que irriga la principal región arrocera del país. Según un estudio de la academia de ciencias, en la zona, a donde acuden cientos de turistas para caminar y bañarse en un río, hay más de 40 manantiales.

Aunque las observaciones de Medina abren la posibilidad a la explotación minera, el presidente recordó que Glencore aún no cuenta con el permiso del ministerio de Medio Ambiente y para ello debe cumplir diversos requisitos.

"Me aseguraré que no se producirá explotación alguna, sin salvaguarda del medio ambiente", insistió el gobernante en su cuenta Twitter ante el malestar generado por su veto.

Bautista Rojas, ministro de Medio Ambiente, anunció el miércoles que solicitará al Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente un estudio sobre las condiciones de Loma Miranda. Medina ya había solicitado en 2012 a la ONU su apoyo para evaluar estudio de impacto ambiental presentado por Falcondo y los especialistas determinaron que la compañía no aplicaba sus propios estándares internacionales.

La cúpula empresarial manifestó el miércoles su apoyo al veto de Medina, al considerar que la eventual expropiación de los terrenos a Glencore afectaría el clima de negocios y la imagen del país.

El veto de Medina es "un gran estímulo y tranquilidad para los actuales y futuros inversionistas", dijo en conferencia de prensa David Soares, presidente de Falcondo.