Ébola: Tercer enfermo de EEUU es un médico

El tercer estadounidense enfermo de ébola es un médico del área de Boston que decidió regresar a Liberia después que los otros dos contrajeron el virus mortífero, afirmó el miércoles el presidente de su grupo misionero.

El doctor Rick Sacra regresó a esa nación africana hace un mes y no estaba a cargo del cuidado de los pacientes de ébola, sino de asistir partos en el hospital del grupo en Liberia, precisó el presidente de SIM, Bruce Johnson, en una conferencia de prensa.

Cuando enfermaron una trabajadora de SIM y otro médico misionero, Sacra llamó y dijo "estoy listo para ir", narró Johnson.

SIM necesitaba médicos para atender a pacientes no infectados con ébola, explicó Will Elthick, director de operaciones de SIM en Liberia. Sacra afirmó que cumplió con todos los protocolos para protegerse del ébola. Estaba con buen ánimo en Liberia.

El grupo no sabe si Sacra, que está aislado, regresará a Estados Unidos para tratarse, dijo Johnson.

El doctor Bruce Ribner, que supervisó el tratamiento de los dos primeros misioneros en Emory, dijo a NBC que tampoco sabe si el tercer paciente irá al hospital de Atlanta.

"Sé que ha habido discusiones de que esta persona regresará a Estados Unidos", afirmó Ribner, director de la unidad de enfermedades infecciosas del hospital. "No creo que se haya decidido todavía".

El doctor Kent Brantly, el primer paciente de ébola que llegó a Emory, dijo que conoce bien al tercer estadounidense que enferma y que ha orado por él y su familia. Brantly trabajó para Samaritan's Purse, un grupo misionero asociado con SIM en Liberia. Ambos tienen su sede en Carolina del Norte.

Nancy Writebol, la segunda estadounidense enferma, cree que una droga experimental, el cuidado médico y su fe la salvaron. "Fueron días muy, muy oscuros", recordó.

Dijo que no sabía si sobreviviría o no porque "no tenía idea de lo que fuera a suceder".

Los Writebol partieron el año pasado para ejercer su obra misionera. En la clínica en Liberia, las tareas de la mujer incluían desinfectar al personal que entraba y salía del área de tratamiento del ébola.

Fue dada de alta del hospital en Atlanta el 19 de agosto.

El virus ha matado a más de 1.500 personas en África Occidental.