Suspenden búsqueda de mineros en Nicaragua

Las peligrosas condiciones en las que trabajaban los rescatistas y las pocas posibilidades de encontrar algún sobreviviente obligaron a las autoridades de Nicaragua a poner fin a la búsqueda de un grupo de mineros que quedó atrapado en un socavón de plata y oro tras un deslizamiento de tierra.

"Los expertos tuvieron que admitir que era imposible el rescate por lo peligroso y difícil del terreno. Se hizo la lucha, pero venía derrumbe tras derrumbe (dentro de la mina)", dijo la medianoche del lunes la vocera del gobierno Rosario Murillo al canal 4 de televisión.

"Nos dijeron claramente que era arriesgar la vida de más personas y después de analizar la situación, se decidió suspender la búsqueda e informar a los familiares", agregó.

Tras el derrumbe el jueves de la mina en el cerro El Comal, situado a unos 420 kilómetros al noreste de Managua, quedaron atrapados unos 26 mineros. Dos salieron por sus propios medios esa misma noche y otros 20 fueron rescatados con vida la noche del viernes.

El presidente de Daniel Ortega lamentó la muerte de los mineros y dijo que el accidente les obliga a tomar medidas de seguridad en el trabajo de la minería para evitar que este tipo de sucesos se repita.

"Hay que hacer esfuerzos para poderles identificar los puntos de altos riesgos donde no conviene que penetren, y las zonas donde podrían con márgenes de seguridad mucho mayor; es una tarea que tenemos ahora pendiente", dijo Ortega el martes en el acto de conmemoración del 35to aniversario del Ejército de Nicaragua.

La cifra de desaparecidos varió entre cuatro y ocho en los últimos días, pero Ortega fue categórico al indicar que son siete.

"No podemos decir que esos siete compañeros están muertos porque no nos consta, pero están desaparecidos y algunos afirman que lo más probable es que sí hayan muerto por las condiciones de la mina", dijo Ortega.

"Si esas condiciones mejoraran, podríamos seguir la búsqueda, pero no podemos exponer a más mineros y ahora a bomberos de rescate a morir soterrados o quedar atrapados, y los familiares de los desaparecidos estuvieron de acuerdo", añadió.

Más temprano la vocera del gobierno, Rosario Murillo, aseguró que se brindará apoyo a las familias de los mineros artesanales que quedaron soterrados.

Harold Rivera, uno de los mineros que participó en la búsqueda, dijo al Canal 8 de televisión que era imposible seguir trabajando porque "cada andamio que poníamos al poco tiempo cedía por la tierra que se estaba derrumbando". Aseguró que en el interior de la mina se sentía un fuerte hedor presuntamente emanado por los cuerpos atrapados y que eso también los afectaba.

Antonia Rodríguez, madre de uno de los mineros que perdió la vida, dijo que no había más que resignarse ante lo ocurrido. "Se lo dejamos a la mano de Dios, si él quiere que sea así es su voluntad, todo queda en manos de él", dijo llorando.

Jorge Hernández, quien llegó hasta Bonanza desde Managua con la esperanza de encontrar vivo a su hermano, dijo que lo más difícil será informar la noticia a sus sobrinas de 8 y 5 años.

"Mi hermano quedó enterrado, no sé qué le voy a decir a sus hijas que dependían de él ¿qué cuerpo les voy a llevar?", dijo.

El Jefe de Brigada de Salvamento y Rescate, comandante Javier Amaya, detalló que se habían hecho cerca de 25 incursiones dentro de la mina por brigadas compuestas cada una por ocho mineros y dos bomberos especializados.

La tragedia ocurrió en una mina de la que es concesionaria la empresa Hemco, de capital colombiano. Los mineros trabajan de forma autónoma extrayendo el mineral que luego venden a la empresa. La compañía, a cambio, les da al costo las herramientas de trabajo y los capacita para que realicen su trabajo adecuadamente, pero no se hace responsable de lo que pase con ellos.