Cascos azules filipinos escapan de sitio en Golán

Bajo cobertura de la oscuridad, 40 cascos azules filipinos que estaban rodeados y fueron atacados por rebeldes sirios en las Alturas de Golán escaparon, dijo el domingo el jefe de las fuerzas armadas filipinas, al tiempo que 44 soldados de Fiyi seguían en manos de los milicianos.

Tras ser atacados el sábado, los primeros 35 cascos azules filipinos fueron sacados exitosamente de un campamento de la ONU en Breiqa por fuerzas irlandesas y filipinas a bordo de vehículos blindados, dijeron el general Gregorio Pio Catapang y otros funcionarios militares.

Otro grupo de 40 soldados filipinos habían permanecido atrapados en otro campamento, llamado Rwihana, rodeados por más de 100 pistoleros que arremetieron contra la entrada del campamento con sus camionetas y dispararon morteros luego que los filipinos se negasen a entregar sus armas y en lugar de ello retornasen fuego, dijeron funcionarios militares filipinos.

Fuerzas del gobierno sirio dispararon proyectiles de artillería desde la distancia para impedir que los filipinos fuesen abrumados por el ataque de los milicianos, dijo el coronel Roberto Ancan, otro funcionario militar filipino, que ayudó a monitorear el tenso enfrentamiento en el Golán y movilizar el apoyo a los filipinos asediados.

"Aunque ellos estaban rodeados u superados en número, mantuvieron su posición durante siete horas", dijo Catapang en Manila, la capital de Filipinas. Catapang añadió que no hubo bajas. "Encomiamos a nuestros soldados por exhibir determinación bajo fuego intenso".

Los 40 filipinos huyeron del campamento Rwihana con sus armas amparados en la oscuridad, viajando a través de las colinas durante casi dos horas, antes de encontrarse con otras fuerzas de la ONU, que les acompañaron a un lugar seguro, dijeron funcionarios de Filipinas.

Durante el sitio, los secretarios de defensa y relaciones exteriores de Filipinas, junto con el alto mando militar del país, se reunieron en una sala de crisis en el cuartel general de las fuerzas armadas en la capital para conseguir apoyo para los cascos azules filipinos y ayudar a garantizar su seguridad. Los gobiernos de Siria e Israel proveyeron apoyo, dijeron funcionarios filipinos, sin dar detalles.

Los choques se produjeron luego que grupos opositores sirios, incluyendo el islamista Frente Nusra, invadieron el cruce de Quneitra en la frontera entre las partes bajo control sirio e israelí de las Alturas de Golán el miércoles, capturando a 44 soldados de Fiyi, que siguen en poder de las milicias.