Reyerta deja 30 muertos en penal de Bolivia

Una reyerta por pugnas de poder en el mayor penal de Bolivia provocó el viernes la muerte de 30 reos, entre ellos un niño de un año y medio, y dejó 60 heridos en la región oriental de Santa Cruz, informó el ministro de gobierno.

La pelea comenzó a las 6 de la mañana del viernes en el penal de Palmasola, 540 kilómetros al este de La Paz, cuando reos de un pabellón atacaron a sus vecinos de otro pabellón con cuchillos, machetes y bombonas de gas de uso doméstico que utilizaron como lanzallamas, dijo Carlos Romero en conferencia de prensa en el mismo penal el viernes por la noche.

"Las víctimas quedaron atrapadas por el fuego", dijo. Es el motín carcelario más grave ocurrido en el país.

Una disputa por el liderazgo y por espacios dentro del penal provocó la pelea. Varios de los reos murieron calcinados, dijo Romero. Aunque no se decomisaron armas de fuego, aseguró que los presos utilizaron pistolas de 9mm por los casquillos que se encontraron.

Los atacantes abrieron un forado en el muro que divide ambos pabellones y usaron tanques de gas doméstico para asfixiar a los otros reos, incluso usándolo como si fueran lanzallamas, lo que provocó un incendio que se propagó rápido debido a los colchones de paja que había en las celdas, explicó.

La policía demoró varias horas en apagar el fuego y someter a los amotinados.

La mayor parte de las víctimas murieron en el segundo piso.

Romero mostró a los medios de prensa a los cinco cabecillas de la revuelta y dijo que otros 50 están "aislados" por su participación en los hechos. El ataque ocurrió en la sección denominada Chonchocorito, que alberga a presos peligrosos y reincidentes, cuyos cabecillas han sido sentenciados por asesinato, robo con agravantes y narcotráfico, dijo.

Según el informe oficial, 38 reos heridos fueron trasladados a hospitales y otros 22 reciben atención en el mismo penal. Según fuentes médicas, entre los heridos hay quemados de gravedad.

Romero admitió que en Palmasola y en otros penales la policía no tiene el control de las cárceles porque internamente "mandan los reos". Urge una reforma del sistema penitenciario "para reponer el control del Estado", dijo.

Un reo que se comunicó por teléfono con la televisora Unitel, relató sin dar su nombre que el preso apodado "Cindi" comandó el ataque al pabellón de su rival, el "30-30" con quien mantenía una larga disputa. El detonante fue que este último se negó a recibir a un nuevo preso primo del "Cindi".

En penales de Bolivia es habitual que los reos cobren "alquiler" a recién llegados. Los cobros, el comercio ilegal de alcohol y drogas por parte de grupos de poder de reos son hechos frecuentes.

"Nos madrugaron los del bloque B, quisieron tomar por la fuerza nuestro bloque y nos atacaron con lanzallamas", relato un reo al ingresar a un hospital con quemaduras y cortaduras.

La televisora PAT mostró imágenes de números presos que sangraban algunos profusamente, otros gritaban de dolor por las quemaduras. Algunos saltaron de un segundo piso en medio de llamas.

Varios testigos escucharon explosiones y disparos. Fuera del penal, familiares gritaban y lloraban exigiendo a las autoridades una lista de las víctimas.

Romero no precisó cuántos niños estaban en el penal en el momento del ataque. La Ley de Régimen Penitenciario permite que menores de 6 años vivan con sus padres en los penales si no tienen un hogar, algo que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos calificó de algo grave y único en el mundo.

El viernes a media mañana una decena de menores fueron evacuados de Palmasola.

Celso Parada, representante del Defensor del Pueblo, le dijo a la AP que vio el cuerpo calcinado del bebé en unas gradas del penal. "Estaba irreconocible", dijo.

Por su parte, María Inés Gálvez, representante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, dijo a la AP por teléfono que vio cuando un reo desesperado por el dolor de las quemaduras arrebató su arma a un policía para obligar a que lo sacaran de lugar.

La policía no se dio abasto para custodiar a los heridos hasta centros médicos.

"Vimos humo espeso y un fuerte olor a quemado. Había cuerpos de hombres quemados y heridos, unos con quemaduras en las manos, otros en el rostro. No sabíamos dónde ayudar", dijo Gálvez.

El presidente Evo Morales declaró su consternación, expresó condolencias a los familiares de las víctimas y dijo que ordenó una investigación a fondo, en declaraciones a la agencia gubernamental ABI.

El hacinamiento y la mora judicial han convertido las cárceles bolivianas en una bomba de tiempo. Aunque el régimen es abierto, 84% de los presos está detenidos preventivamente, según un reciente estudio de la Fundación Construir, privada.

El mismo estudio indicó que la población penal se duplicó entre 2002 y 2012. Unos 14.000 reos viven en cárceles bolivianas, en su mayoría detenidos por narcotráfico.