FARC suspenden negociaciones de paz en Cuba

Las FARC suspendieron temporalmente el viernes las conversaciones con el gobierno colombiano para evaluar la decisión de realizar un referendo sobre los acuerdos de paz por parte del presidente Juan Manuel Santos, quien a su vez ordenó el regreso inmediato a Bogotá de sus negociadores desde La Habana.

"Las FARC-EP han decidido hacer una pausa en la discusión de la mesa para centrarse exclusivamente en el análisis de los alcances de la propuesta gubernamental sin detrimento de la consulta interna que debe hacer como organización", informaron los rebeldes colombianos en una declaración leída el viernes por el negociador Pablo Catatumbo.

De sus palabras se deduce que la guerrilla consultará con su base qué camino tomar en esta coyuntura, ya que una de sus exigencias es la convocatoria a una asamblea constituyente, a lo cual se negó el gobierno.

Santos dijo en breves declaraciones en el aeropuerto militar de Bogotá que "el que decreta las pausas y pone las condiciones no son las FARC. Yo he tomado la decisión de llamar a los negociadores para que vengan inmediatamente a evaluar el alcance de ese comunicado".

El análisis sobre lo dicho por la guerrilla desde La Habana, donde se sostienen negociaciones desde fines del 2012, "lo vamos a hacer aquí y reanudaremos las conversaciones cuando lo consideremos apropiado", indicó el presidente, quien no respondió a las preguntas de la prensa.

El impase por el referendo y la asamblea constituyente tiene como telón de fondo que las FARC han pedido desde hace decenios la asamblea para discutir toda la estructura del país, su sistema político y económico, lo que el gobierno ha descartado porque asegura que lo único que está en negociación son los seis puntos de la agenda acordada, desde el uso y la propiedad de la tierra, hasta la participación en política de los rebeldes en caso de desmovilizarse, así como el tema del narcotráfico.

Lo sucedido en la jornada "no lo calificaría de crisis, es una coyuntura" normal en una mesa de negociación", dijo en entrevista telefónica Camilo Gómez, ex negociador de paz en el intento anterior de hacer la paz con las FARC, en pláticas que se extendieron desde 1999 hasta febrero del 2002.

Sin embargo, dijo que la orden del presidente "es una mala señal porque hay algo más" y que de momento se desconoce porque inicialmente el presidente dijo que era normal que las FARC analizaran una propuesta y poco después varió su discurso para convocar a cinco de sus seis negociadores.

El jefe negociador oficial Humberto de la Calle ya está en Colombia.

Es la primera vez que alguna de las partes se retira de la mesa de negociaciones, aunque por ahora sea de manera temporal, desde que se instaló a finales de 2012 en Cuba.

Los rebeldes no especificaron cuánto tiempo les tomará evaluar la propuesta presidencial de un referendo.

Horas antes, Santos había dicho que consideraba "legítimo" que la guerrilla se tomara un lapso para considerar sus proyectos para de referendo, aunque advirtió sobre el peligro de la tardanzas en el proceso de paz.

El mandatario presentó el jueves al Congreso, dominado por los partidos de la coalición en el gobierno, un proyecto de ley para eliminar o levantar la prohibición de hacer consultas populares o referendo en la misma fecha de una elección al Congreso o presidenciales.

"Por la trascendencia que para todo el país y para el futuro de nuestra patria tiene el asunto de la resolución del conflicto social y armado... las FARC-EP propuso convocar una Asamblea Nacional Constituyente", indicó el texto de los rebeldes.

En contraposición, explicó Catatumbo, el gobierno de Santos "comunicó al país su decisión de apelar al referendo como mecanismo de refrendación".

Un poco después del anuncio de las FARC, el jefe negociador De la Calle, enfatizó que no se trataba de una ruptura.

"El gobierno continúa en la mesa de diálogo. El diálogo no se ha roto. Se espera que el tiempo que dediquen las FARC al estudio del proyecto de ley sea breve para retomar pronto las conversaciones", comentó De la Calle al leer un comunicado desde la ciudad de Cali, al suroeste colombiano.

En Bogotá, el diputado Simón Gaviria, del Partido Liberal, que es de la coalición en el gobierno, se mostró poco alarmado por la pausa anunciada por los rebeldes.

"Nos parece a nosotros que, sin duda, es un proceso de negociación, es un día de un afloje natural, pero no nos genera preocupación ese tema" de la suspensión", expresó Gaviria en entrevista telefónica.

Creadas a comienzos de la década de los años 60, las FARC, con unos 8.000 integrantes, son las guerrillas activas más antiguas del continente.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP

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Con información de los periodistas de AP Vivian Sequera y César García desde Bogotá.