Australia: Escapa segundo yihadista por aeropuerto

El primer ministro de Australia reconoció el viernes que la seguridad en las fronteras del país no es la debida, después que un segundo sospechoso de yihadista voló al Medio Oriente con el pasaporte de un hermano.

Un hombre de 19 años de Sidney logró salir del país la semana pasada con el pasaporte de un hermano, pero fue detenido a su llegada a los Emiratos Árabes Unidos y deportado, reportó el diario The Daily Telegraph. Un notorio terrorista salió de Sidney de manera similar en diciembre del año pasado.

El error es un bochorno para Australia, que junto con Estados Unidos pedirá el próximo mes a los países de la ONU que cooperen en evitar que los extremistas viajen a Irak y Siria para combatir con el grupo terrorista Estado Islámico.

El primer ministro Tony Abbott dijo que el joven de 19 años, que no ha sido identificado en público, "provocó preocupaciones" cuando fue verificado por funcionarios de inmigración en el aeropuerto de Sidney. Abbott no detalló esas preocupaciones pero dijo que fueron confirmadas antes que el avión llegara a los Emiratos.

"Pero eso no es suficiente", agregó.

Abbot dijo que el gobierno planea invertir 630 millones de dólares australianos (590 millones de dólares estadounidenses) adicionales en inteligencia, policía y protección fronteriza durante los próximos cuatro años para mejorar la seguridad, incluida la implementación de técnicas biométricas en los aeropuertos.

Jaled Sharruf, nacido en Sidney y terrorista convicto, usó el pasaporte de su hermano, Mustafá Sharruf, pasa salir de Australia en diciembre pasado y combatir con el Estado Islámico en Siria e Iraq. El gobierno australiano le había prohibido salir del país por el peligro que representaba.

Desde entonces, Jaled Sharruf, de 33 años, ha horrorizado al mundo al colocar en Twitter una foto de su hijo de 7 años con la cabeza arrancada a un soldado sirio.

Sharruf estaba entre nueve musulmanes acusados en 2007 de almacenar materiales para fabricar bombas y planear ataques terroristas en Sidney y Melbourne, las dos mayores ciudades de Australia.

Se declaró culpable de terrorismo y fue sentenciado en 2009 a cuatro años de prisión.