Posponen audiencia sobre perros descuartizados

Nancy Frank ya no podía cuidar a sus dos perros chihuahueños, por lo que se sintió complacida de hallar a un joven que consideró les daría un buen hogar.

Días después los restos de los animales aparecieron en una habitación de un motel de Reno, donde los detectives hallaron un macabro escenario: un perro decapitado y cuatro cabezas de canes dentro de un pequeño refrigerador, dos de ellas de las mascotas de Frank, según documentos del tribunal.

James Brown, de 24 años, fue arrestado el 9 de julio y acusado de seis cargos por los delitos graves de torturar o mutilar y matar a un animal en un caso que ha generado la indignación del público.

Las autoridades fueron convocadas al motel Super 8, ubicado en un área muy transitada frente a un centro comercial en un suburbio del sur de Reno, después que un ama de llaves reportó haber hallado un perro decapitado en una bañera de la habitación que Brown había alquilado.

Los agentes encontraron otros miembros de perros, dos cuchillos de cocina ensangrentados y tijeras. También hallaron dos collares de perro con rótulos de que habían sido vacunados contra la rabia registrados a nombre de Frank, así como sus platos, frazadas y pelotas de tenis que le había dado a Brown con la esperanza de que le ayudarían a lograr que los animales estuvieran felices, escribió Joe Bowen, detective de la Policía del Condado Washoe en un reporte de causa probable.

Media decena de activistas por los derechos de los animales se manifestaron el miércoles frente a la Corte de Justicia de Reno, donde se había programado la audiencia para verificar el estatus del caso de Brown, pero fue postergada.

Su abogado, John Oakes, declaró al periódico Reno Gazette-Journal el mes pasado que Brown tiene "problemas de salud mental" y podría necesitar una evaluación psiquiátrica antes de ser enjuiciado. Ni Oakes ni los fiscales devolvieron de inmediato llamadas telefónicas el miércoles.

Los fiscales dicen que Brown mató a cinco perros en el Super 8 y a un sexto en otro lugar. Permanece detenido en la prisión del condado bajo una fianza de 70.000 dólares en efectivo y si lo declaran culpable de todos los cargos pudiera ser condenado a más de 20 años de cárcel. El acusado, ex alumno de la secundaria Reno, también enfrenta dos cargos de posesión de metanfetamina.