Dura sequía afecta a Sao Paulo

Sao Paulo se está quedando sin agua y sin opciones.

La peor sequía en afectar la región de esta ciudad en 84 años está obligando a las autoridades locales a colocar bombas de agua debajo de las compuertas de la presa principal, donde el nivel ha descendido abruptamente, de forma que el líquido pueda llegar a los nueve millones de habitantes de la ciudad.

Los fiscales federales también están exigiendo que las autoridades estatales presenten inmediatamente un plan para el racionamiento del agua, al tiempo que advirtieron que, de no hacerse, la presa podría secarse totalmente.

En la represa Jaguari, una de las cuencas del Sistema Cantareira, las grietas en el lodo se están extendiendo, lo cual ha generado temor entre las personas que llevan muchos años viviendo en la zona, quienes dicen que no han experimentado una escasez de agua así en largo tiempo.

"Nunca he visto la presa así, ni nadie más de los que viven aquí", dijo Nestor Algario, quien vive en Braganca Paulista, al norte de Sao Paulo.

La región sólo recibió una tercera parte de la precipitación usual durante la época de lluvias en Brasil, que se extiende de diciembre a febrero.

Los expertos se quejan de la respuesta gubernamental y dicen que las autoridades han estado más enfocadas en la organización de varios partidos de la Copa del Mundo de fútbol, así como las campañas para las elecciones presidenciales y de gobernaciones.

El gobierno del estado de Sao Paulo había dicho que bombear agua de la represa podría proporcionar líquido para cuatro meses, pero los niveles descendieron con mayor rapidez de lo esperado, de acuerdo con algunos analistas.

"Nuestra única esperanza es la lluvia. Sin lluvia no tenemos opciones", dijo José Carlos Mierzwa, profesor de la Universidad de Sao Paulo especializado en ingeniería sanitaria.

Además de instalar las bombas de agua, la Compañía de Sanidad Básica del Estado de Sao Paulo ha desviado agua de otras cuencas alrededor de la ciudad y ofreció descuentos a los consumidores que reduzcan su uso mensual en 20%.

La empresa ha intentado evitar el racionamiento de agua porque dice que ello podría afectar a las familias. Pero los fiscales federales insisten en que es necesario racionar el líquido para reducir el peligro de que la presa principal quede totalmente seca. Les dieron de plazo a las autoridades hasta esta semana para que presenten un plan y advirtieron que tomarán acciones legales si no cumplen.

A pesar de que la compañía ha afirmado públicamente que no racionará el líquido, el principal periódico de Sao Paulo, Folha de S. Paulo, afirma que más de dos millones de personas en el estado de 44 millones ya dicen que frecuentemente les cortan el agua durante algunas horas o días. Algunos lugares tienen su propia empresa de agua, pero 27 millones de personas dependen de la empresa estatal.

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La redactora de la AP Tatiana Polastri contribuyó a este despacho desde Sao Paulo.

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Adriana Gómez Licón está en Twitter en http://twitter.com/agomezlicon