Reducir sentencias en delitos de cuello blanco

El panel federal que establece las normas de sentencias disminuyó este año los castigos para potencialmente decenas de miles de vendedores de droga. Pero abogados defensores y defensores de los derechos de los presos están presionando para obtener un trato similar para una categoría de acusados ante la cual casi indiscutiblemente se tiene menos compasión: estafadores, desfalcadores y otros condenados por delitos económicos.

Abogados que han estado buscando los cambios desde hace mucho tiempo dicen que se abrió una ventana para actuar una vez que la Comisión Federal de Sentencias despejó una prioridad mayor de su agenda al reducir rangos de sentencias a vendedores de drogas no violentos. La comisión, que se reúne el jueves para votar sobre prioridades para el próximo año, ya ha expresado interés en examinar los castigos por delitos administrativos, llamados también de cuello blanco. Y el Departamento de Justicia, aunque no apoya cambios integrales, ha dicho que está de acuerdo en que se realice una revisión.

No está claro qué acción tomará la comisión, en especial dada la indignación pública ante embaucadores que roban los ahorros de toda la vida de sus clientes y el enojo persistente sobre el daño infligido por la crisis financiera de 2008.

Los lineamientos sobre sentencias son recomendaciones, no mandatos, pero los jueces siguen basándose en ellos para mantener la uniformidad. La discusión sobre readecuar las sentencias para delitos de cuello blanco ocurre en momentos en que jueces federales han decidido no tomar en cuenta las directrices existentes al considerarlas demasiado rígidas para algunos casos y cuando el Departamento de Justicia busca formas de reducir gastos en un sistema penitenciario federal sobrepoblado

Los defensores de los derechos de los presos alegan que las directrices para delitos económicos son "confusas y descabelladas", dijo Douglas Berman, profesor de Derecho de la Universidad Estatal de Ohio y experto en sentencias.

Así como las sentencias en delitos de drogas han estado determinadas históricamente por la cantidad de la droga decomisada, los castigos por delitos administrativos han sido definidos por la pérdida financiera total ocasionada por el crimen.