Médicos: Medicamento contra ébola plantea dilema

Los médicos que trataban a uno de sus colegas de Sierra Leona enfermo de ébola defendieron su decisión de no darle un medicamento experimental, argumentando el miércoles que temían que fuera demasiado riesgoso.

Considerándolo un "dilema imposible", Médicos Sin Fronteras (MSF) explicaron detalladamente su decisión del mes pasado en respuesta a un artículo del diario New York Times sobre el caso. Habría sido la primera vez que el medicamento experimental fuera probado en humanos.

La explicación sucedió el mismo día en que otro destacado médico de Sierra Leona murió de la enfermedad, avivando aún más un debate sobre cómo distribuir un suministro limitado de medicinas y vacunas no probadas y si sobre su efectividad.

El ébola ha matado a más de mil personas e infectado a cerca de 2.000 en el actual brote en África Occidental, que afecta también a Guinea, Liberia y Nigeria. Muchos de los muertos son trabajadores de salud que carecen de provisiones y protección adecuadas.

Sidie Yayah Tunis, director de comunicaciones del Ministerio de Salud y Sanidad, dijo que el médico Modupeh Cole murió el miércoles. Cole, quien estudió en Estados Unidos, trabajaba en la sala de aislamiento de ébola del Hospital Connaught en Freetown, la capital.

Cuando se estudiaba la posibilidad de intentar el tratamiento experimental con el médico Sheik Humarr Khan, su sistema inmunológico estaba produciendo los anticuerpos que tal vez le permitirían sobrevivir, dijo MSF en un comunicado el miércoles. Khan estaba a punto de ser trasladado a un hospital europeo con mejores medios para tratar cualquier efecto colateral del fármaco experimental.

El medicamento experimental, ZMapp, fortalece el sistema inmune para ayudar a combatir el virus. Dado que el organismo de Khan de antemano producía una respuesta inmune, los médicos temieron que cualquier estímulo podría disparar el sistema.

Finalmente, los médicos que lo trataban decidieron no usar la medicina experimental. Nunca mencionaron su existencia a Khan porque pensaron que sería poco ético hablarle sobre un medicamento que podrían no usar. Poco después de su decisión, el estado de Khan se agravó, según el comunicado, y la compañía que ofreció la evacuación médica decidió no transferirlo. Murió pocos días después, el 29 de julio.

"Día a día los médicos tienen que tomar decisiones, en ocasiones difíciles, sobre el tratamiento para sus pacientes", indicó MSF en su comunicado. "Probar un medicamento no ensayado en un paciente es una decisión muy difícil, sobre todo a la luz del principio de 'no causar daño'''.

ZMapp ha sido dado desde entonces a dos trabajadores humanitarios estadounidenses y un sacerdote misionero español. Los pacientes estadounidenses están mejorando --aunque no se sabe qué función cumplió en ello el ZMapp, pero el sacerdote murió el martes.

Las últimas dosis conocidas de ZMapp llegaron a Liberia el miércoles, llevadas personalmente por el ministro del Exterior Augustine Ngafuan. El laboratorio con sede en California que fabrica la medicina, Mapp Pharmaceuticals, dijo que se han agotado sus existencias y tardará meses en producir una cantidad siquiera pequeña.

La medicina no ha sido ensayada con seres humanos y no está claro si es eficaz o incluso dañina.

El médico Moses Massaquoi, que ayudó a las autoridades liberianas a adquirirlo, dijo a los reporteros en el aeropuerto que había dosis suficiente para atender a tres personas. Previamente, el gobierno había informado que sólo tendría la dosis suficiente para atender a dos médicos enfermos.

Ellos serían los primeros africanos de los que se tenga noticia que recibirán el tratamiento.

El fabricante de otro medicamento experimental contra el ébola dijo el miércoles que no estaba preparado para repartir el tratamiento. La canadiense Tekmira Pharmaceuticals Corp. dijo que mantiene el diálogo con gobiernos y agencias internacionales.

El gobierno de Canadá ha prometido donar entre 800 y 1.000 dosis de su vacuna contra el ébola no probada a la Organización Mundial de la Salud y ya se multiplican los interrogantes sobre quién la recibirá y cómo determinarán su eficacia los científicos.

Mientras tanto, Nigeria confirmó que otra persona falleció de ébola, aumentando la cifra de muertos en ese país a tres. El hombre se hallaba en cuarentena tras haber tenido contacto con Patrick Sawyer, un liberiano-estadounidense que viajó a Nigeria con la enfermedad y murió el mes pasado.

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Cheng reportó desde Londres. Los reporteros Clarence Roy-Macaulay en Freetown, Sierra Leona; Jonathan Paye-Layleh y Wade Williams en Monrovia, Liberia; Boubacar Diallo en Conakry, Guinea; Maram Mazen en Lagos, Nigeria; Matt Perrone en Washington y Rob Gillies en Toronto contribuyeron a este despacho.