China: Inicia juicio a Bo Xilai

El esperado juicio por corrupción al político en desgracia Bo Xilai comenzó el jueves, como parte de los esfuerzos del Partido Comunista gobernante por poner punto final a uno de los escándalos políticos más sórdidos de las últimas décadas.

Bo responde a cargos de aceptar sobornos, malversación y abuso de poder en un juicio realizado bajo estrictas medidas de seguridad en Jinan.

El otrora poderoso jefe partidario de una megalópolis se convirtió en el jerarca de mayor rango que cae del poder al revelarse que su esposa había asesinado a un hombre de negocios británico. Su remoción marcó la mayor conmoción en la conducción china desde la violenta represión contra manifestantes a favor de la democracia en la Plaza Tiananmen en 1989.

El escándalo detonó el año pasado cuando el jefe policial de Bo, un auxiliar de alto rango, huyó a un consulado estadounidense en una ciudad vecina, un hecho que avergonzó a la conducción del partido antes de una transición política crucial. Más tarde afloró que el jefe policial tenía pruebas del asesinato del británico, convirtiendo a la familia Bo en un lastre diplomático internacional para la dirigencia.

Las autoridades chinas han proporcionado pocos detalles sobre los cargos que enfrenta Bo, pero varios analistas dicen que parecen estar ajustados para que la culpa recaiga en las acciones individuales de Bo y para terminar su carrera política, evitando acusaciones que pudieran exponer la impunidad en la que se cree operan funcionarios chinos de alto rango antes de caer en desgracia.

Una persona con conocimiento directo del caso ha dicho que Bo está acusado de aceptar sobornos por más de 20 millones de yuanes (3,3 millones de dólares) y de malversar cinco millones de yuanes (820.000 dólares) cuando estuvo en la ciudad de Dalian, en el oriente del país. La acusación de abuso de poder está relacionada con sus presuntos intentos de bloquear una investigación sobre el homicidio cometido por su esposa a finales de 2011 y al despido de su jefe de policía, señalan reportes.

 El veredicto de culpabilidad se da casi por sentado, ya que el resultado de tales juicios que involucran a políticos importantes en China generalmente es resuelto en negociaciones de trastienda entre políticos y anunciado por la corte. La caída de Bo es además percibida ampliamente como resultado de su derrota en la lucha interna del partido.

"La facción de Bo Xilai cayó en desgracia durante la lucha de poder entre máximos líderes" antes de una crucial transición política del año pasado, dijo Pu Zhiqiang, un prominente abogado de derechos humanos en Beijing. "Ahora están utilizando estas medidas anticorrupción para procesarlo por soborno, malversación y abuso de poder. En realidad, no importa de qué lo acusen... porque éste es un juicio político, que no representa el espíritu de la ley", agregó.

La esposa de Bo, Gu Kailai, confesó haber matado a Neil Heywood y se le decretó el año pasado una sentencia de muerte suspendida que probablemente será conmutada por cadena perpetua. El asistente de Bo, Wang Lijun, fue sentenciado a 15 años de prisión por intentar desertar y ayudar a Gu a encubrir el asesinato.