Santos amenaza con cancelar diálogo con las FARC

El presidente Juan Manuel Santos amenazó el martes con terminar el proceso de paz que su gobierno adelanta desde hace casi dos años con las FARC luego de la escalada de atentados de los últimos días de ese grupo guerrillero.

"Eso es lo que nosotros estamos diciéndoles: ustedes continúan con eso, están jugando con candela y este proceso puede terminar", aseguró el mandatario en un acto público en la ciudad de Palmira, en el departamento de valle del Cauca, a unos 265 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Y agregó: "No podemos seguir indefinidamente en esta situación porque el pueblo colombiano se confunde y no entiende".

Para el gobernante, los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia "están cavando su propia fosa política porque eso es exactamente lo que hacen: que la gente los rechace cada vez más".

Recordó que "hace algunos días (las FARC) atacaron un acueducto, dejaron sin agua unas poblaciones del (departamento de) Meta. Eso es un acto de terrorismo totalmente condenable.... Sabía desde el principio que iba a ser difícil explicar, por qué es que hablan ustedes en La Habana de paz y aquí siguen en guerra".

Insistió en que deliberadamente optó por negociar en medio del conflicto "porque no quiero terminar como un expresidente que ensayó nuevamente un proceso de paz, fracasó y la guerrilla se fortaleció".

Desde fines de 2012 el gobierno de Santos y las FARC adelantan en Cuba un proceso de negociación para tratar de poner fin a 50 años de confrontaciones entre las partes.

El 25 de julio las autoridades atribuyeron a las FARC el cuarto derramamiento de petróleo en el sureño departamento de Putumayo, en la frontera con Ecuador.

Los cuatro ataques, en los que se han derramado más de 8.600 barriles de crudo, han sido dentro o cerca del municipio de Puerto Asís, Putumayo, unos 515 kilómetros al suroeste de Bogotá, dijo en su momento a The Associated Press el alcalde Jorge Coral.

Unas 100.000 personas de Puerto Asís se vieron afectadas por los derramamientos de crudo y según Coral se quedaron sin agua.

El lunes a eso de las 8 dela noche, al parecer miembros de las FARC atentaron contra una torre de energía y dejaron sin luz a más de 400.000 habitantes del puerto de Buenaventura --sobre el Pacífico colombiano-- en Valle del Cauca, 350 kilómetros al suroeste de la capital colombiana.

Santos viajará el miércoles a Buenaventura para ponerse al frente de la situación.

Para el politólogo Vicente Torrijos, de la bogotana Universidad del Rosario, "el presidente (Santos) está ahora percibiendo con mayor claridad que las FARC siguen conservando una capacidad terrorista destinada a presionarlo de manera integral para que acceda a sus principales demandas, es decir, impunidad total y asamblea nacional constituyente".

Sin esos dos elementos, comentó Torrijos a la AP, "el proceso de paz no tendría ningún sentido para las FARC. Así que hasta que el presidente no se doblegue por completo... las FARC se van a empeñar a fondo en utilizar toda su capacidad terrorista para someterlo".

Por su parte, el periodista Carlos Lozano, director del semanario Voz, del Partido Comunista Colombiano, dijo a la AP que todos los actos de los últimos días atribuidos a las FARC "son lamentables y enrarecen el ambiente y, quiérase o no, van a afectar lo de La Habana".

Para Lozano, Santos fue quien escogió dialogar en medio de la guerra y el conflicto. "Entonces lo que está colocado hoy de nuevo sobre la mesa es la necesidad de un acuerdo de tregua, de cese de fuego, de bajarle la intensidad al conflicto, si no se va a acabar (el proceso)".

La declaración de Santos sobre una eventual terminación del proceso de paz se conoció el mismo día en que, a través de un escrito en el portal de las FARC en internet, su máximo comandante, alias "Timochenko", responsabilizó al presidente de la muerte en noviembre de 2011 de Alfonso Cano, entonces máximo comandante del grupo guerrillero.