Sin acuerdo diálogo de Argentina con deudores

Al término de una reunión con tenedores de la deuda de Argentina en Nueva York el martes por la noche, el ministro de Economía argentino Axel Kicillof dijo que las negociaciones con los bonistas litigantes en busca de una solución al problema continuarán el miércoles.

Las conversaciones tienen por fin evitar que Argentina vuelva a caer en mora por segunda vez en 13 años. El plazo para que Argentina cumpla con sus obligaciones se vence el miércoles a la medianoche.

"Tuvimos una reunión con las partes", afirmo Kicillof. "La reunión pasó a un cuarto intermedio hasta el día de mañana. Todavía no sabemos la hora".

"Es una reunión que está todavía en marcha. No les puedo decir más sobre los resultados porque estamos en cuarto intermedio. Seguimos trabajando", agregó.

Por otro lado, el mediador en las negociaciones, Daniel Pollack, dijo en un comunicado que ambas partes se reunieron en su presencia.

"Estas fueron las primeras negociaciones cara a cara entre las partes. Fue un franco intercambio de puntos de vista y preocupaciones. Los temas que separan a las partes siguen sin resolverse. Si las parte se reúnen mañana, cuándo se reúnen, se determinará durante la noche"

En tanto, los tenedores de deuda reestructurada en euros (bonos refinanciados) le pidieron el martes al juez de distrito, Thomas P. Griesa que suspenda temporalmente un fallo que obliga a Argentina a pagar miles de millones de dólares a los denominados fondos "buitre", que son tenedores de títulos de deuda emitidos por ese país.

Los bonistas alegaron que es importante evitar la mora del país latinoamericano porque eso causaría "un serio e impredecible daño a millones de ciudadanos inocentes en Argentina".

Para los bonistas, la emisión de una medida cautelar que suspendiera una sentencia promovería "un acuerdo global" y "negociado". La solicitud fue interpuesta en una corte federal de Nueva York. Dijeron también que están dispuestos a no exigir la aplicación de la cláusula RUFO, que impide a Argentina pagar a los fondos "buitre" más dinero que a los fondos reestructurados.

Kicillof llego en la tarde del martes y fue acosado por los periodistas, a quienes no dio declaraciones. El secretario de Finanzas argentino, Pablo López, lo hizo al mediodía junto con otros representantes de la nación sudamericana como el subprocurador del Tesoro, Javier Pargament, y dos abogados.

A la llegada del equipo negociador argentino a un edificio de Manhattan, el mediador del conflicto Daniel A. Pollack dijo: "hay poco tiempo. Haremos lo que podamos".

El juez federal Griesa ordenó la semana pasada que se adelantaran negociaciones sin interrupción para evitar que Argentina caiga en mora de sus pagos. Las conversaciones, no obstante, han sido esporádicas y no han sentado a la mesa de negociación al equipo de Argentina y a los abogados de los fondos de cobertura estadounidenses.

Griesa ha rechazado dos veces una solicitud de Buenos Aires de que suspenda el efecto de una orden que retuvo el pago que hizo ese país a los tenedores de deuda reestructurada por 540 millones de dólares.

Así, Argentina tendría más tiempo para negociar un acuerdo con la totalidad de los tenedores de bonos, lo que mantendría a la nación sudamericana a flote financieramente.

Este problema se remonta a 1998, cuando Argentina entró en recesión y debía pagar un monto exorbitante de deuda externa que había contraído y a muy corto plazo. Por ese motivo, en 2001 ofreció un "megacanje" a través del cual cambió títulos de deuda, que expiraban a corto plazo, por otros que expiraban a más largo plazo, pero con intereses más altos para trata de evitar caer en mora en los pagos.

El "megacanje" no fue efectivo y en diciembre de 2001 el país declaró el cese de pagos de su deuda por aproximadamente 100.000 millones de dólares.

Esos bonos fueron reestructurados en 2005 y 2010 y muchos acreedores aceptaron las nuevas condiciones, lo que representaba una disminución de sus ganancias. Pero en 2008 otros inversionistas compraron algunos títulos de deuda que habían quedado en cese de pagos.

El precio de compra se hizo a bajo precio y automáticamente reclamaron ante la justicia estadounidense el 100% de su valor. Buenos Aires ha dicho que esos fondos estadounidenses son "buitres" por adquirir bonos en una ganga.

La presidenta Cristina Fernández arremetió contra Griesa por retener el pago de 540 millones. "Los fondos están inmovilizados, sin que nadie decida sobre ellos y sin que puedan llegar a sus legítimos dueños que son los tenedores de bonos reestructurados en el 2005 y 2010", dijo la mandataria.

Desde su cuenta de Twitter, Fernández dijo que los países que integran Mercosur manifestaron su más "enérgico rechazo al accionar de estos fondos cuyo modelo obstaculiza el logro de acuerdos entre deudores y acreedores, poniendo en riesgo futuras reestructuraciones de deuda soberana y la estabilidad financiera internacional".

A dichos fondos de riesgo se les deben aproximadamente 1.500 millones de dólares. Argentina ha dicho que no puede cumplir con las órdenes judiciales que requieren que se les pague a los fondos de riesgo cuando la mayoría de los tenedores intercambiaron sus bonos por otros de menor valor en las reestructuraciones de la década pasada.

Desde hace tiempo, Fernández se ha negado a negociar con los fondos de riesgo, encabezados por NML Capital Ltd. del multimillonario neoyorquino Paul Singer, que pasó más de una década litigando para recibir el pago de todo lo que se le debe en lugar de acceder a los canjes propuestos por Argentina.

El gobierno argumenta que pagar dichos dineros probablemente desatará demandas de otros tenedores de bonos en las que exijan que se les pague en los mismos términos.

Eso, dicen las autoridades argentinas, costaría hasta 15.000 millones de dólares.

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El corresponsal de The Associated Press en Caracas, Jorge Rueda, colaboró con este despacho

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Claudia Torrens está en Twitter en https://twitter.com/ClaudiaTorrens