EEUU: Mayoría apoya deportación expedita de niños

Durante casi dos meses, las imágenes de niños centroamericanos que han cruzado solos la frontera entre México y Estados Unidos para terminar en centros de detención han provocado pesar. Pero la mayoría de los estadounidenses dice ahora que deben cambiarse las leyes para poder devolverlos sin una audiencia de deportación.

Una nueva encuesta de The Associated Press-GfK concluye que casi dos terceras partes de los estadounidenses dicen ahora que la inmigración ilegal es un problema grave para el país, cifra que ha aumentado 14 puntos desde mayo y al mismo nivel de mayo del 2010, cuando Arizona aprobó una estricta medida contra la inmigración ilegal que dio prominencia nacional al tema.

Casi dos terceras partes, 62%, de los participantes en la encuesta afirman que la inmigración es un tema importante a nivel personal, cifra que ha aumentado 10 puntos desde marzo. El nivel de aprobación del presidente Barack Obama en el manejo de la inmigración bajó en esta encuesta, en que sólo 31% lo aprobó, en comparación con 38% en mayo.

Más de 57.000 menores no acompañados han entrado a Estados Unidos ilegalmente desde octubre, lo que ha vuelto a centrar la atención del país en la inmigración. La mayoría provienen de Honduras, Guatemala y El Salvador, donde la violencia de pandillas es generalizada, y muchos tratan de reunirse con familiares que ya viven en Estados Unidos.

Desde que calificó inicialmente la ola de "una situación humanitaria urgente" a principios de junio, Obama ha presionado a líderes centroamericanos para controlar el flujo de emigrantes y ha pedido al Congreso 3.700 millones de dólares para contratar a jueces de inmigración, construir instalaciones de detención y acelerar el procesamiento de los menores.

El martes varios representantes republicanos presentaron un proyecto de ley de 659 millones que cubre los últimos dos meses del año fiscal y que contempla enviar fuerzas de la Guardia nacional a la frontera con México y permitir la deportación acelerada de los menores.

En una proporción de 2 a 1, los estadounidenses se oponen a la manera en que las autoridades manejan a los menores que cruzan solos la frontera, en la que los que no son de México o Canadá pueden quedarse en el país y tener una audiencia antes de ser deportados. Modificar la ley para permitir la deportación sin audiencia tiene el apoyo de 51% de los encuestados.

La solicitud de fondos de emergencia de Obama, en comparación, recibió el apoyo de 32% y el rechazo de 38%.

Santiago Moncada, de 65 años y vecino de Austin, Texas, retirado de un empleo estatal de recursos humanos, dijo que había estudiado las dos propuestas y que a final de cuentas piensa que hay que deportar a los menores.

"Lo siento mucho por ellos", dijo Moncada, un elector independiente de la ciudad fronteriza de Eagle Pass. "Pero hay que hacerlo porque necesitamos enviar el mensaje de que nuestras fronteras está cerradas. Tienen que solicitar autorización para venir a Estados Unidos. No pueden cruzar la frontera ilegalmente".

Intentos realizados el año pasado y meses atrás este mismo año para aprobar una reforma integral del sistema de inmigración no han prosperado. Pero una mayoría de los estadounidenses siguen diciendo que apoyan crear un mecanismo de naturalización para los que ya viven en el país sin autorización, aunque ese porcentaje ha disminuido de 55% en mayo a 51%.

La encuesta se realizó del 24 a 28 de julio mediante entrevistas por internet a 1.044 adultos, y tiene un margen de error de +/- 3,4 puntos porcentuales.

Los entrevistados se seleccionaron al azar usando métodos de encuesta por correo electrónico y teléfono, y después fueron entrevistados online.

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Producto interactivo:

http://hosted.ap.org/interactives/2013/reforma-migratoria/