China: Investigan a exjefe de seguridad

El Partido Comunista gobernante anunció el martes que investigará a un temido exjefe de seguridad, lo que puso de relieve la firmeza con que el presidente Xi Jinping ejercer el poder y violó un tabú de vieja data a los ataques públicos a los principales dirigentes del país.

La Comisión Central de Inspección de la Disciplina, a cargo de investigar los casos de corrupción, dijo en su página de internet que está investigando a Zhou Yongkang por graves violaciones a la disciplina partidaria, pero no entró en detalles. Ese anuncio habitualmente allana el camino para la expulsión de un funcionario del partido y su posterior juzgamiento.

Hasta su retiro en 2012, Zhou era uno de los nueve miembros del círculo dirigente del partido --el Comité Permanente del Buró Político-- cuyos miembros presentes y retirados estaban fuera del alcance de la justicia bajo una regla tácita destinada a proteger la unidad partidaria.

Sin embargo, Xi ha jurado perseguir a funcionarios de todos los niveles en su campaña para eliminar la corrupción y otros males que han restado legitimidad al partido a los ojos del público.

Al atacar a Zhou, quien hasta su retiro era el jefe del enorme aparato de seguridad interior, Xi hace alarde del poder que ha conquistado desde que tomó el timón del partido en noviembre de 2012.

Al desmantelar las esferas de influencia del exjefe de seguridad, Xi se abre la posibilidad de colocar a sus propios aliados en áreas estratégicas del gobierno, la seguridad y las empresas estatales.

El anuncio puso fin a meses de conjeturas sobre la suerte de Zhou a medida que se iniciaban investigaciones sobre varios funcionarios de alto nivel, directivos empresarios y otros socios suyos. Uno tras otro fueron arrestados, en un presagio de los problemas que aguardaban a Zhou.

El exjefe de seguridad era considerado un intocable, con una enorme red clientelar que abarcaba la enorme provincia suroccidental de Sichuan, donde había sido jefe del partido, además del sector petrolero estatal, la policía y las cortes.

Más importante aún, en su puesto de supervisor de las agencias de espionaje interior tenía acceso a información sobre otros políticos de alto nivel que pudieran constituir una amenaza para él.