Argentina: cuestionan jefe servicio penitenciario

Activistas de derechos humanos y políticos de la oposición cuestionaron el miércoles la designación de Alejandro Marambio como máximo responsable del Servicio Penitenciario Federal argentino.

Marambio reemplazó a Víctor Horkel, que renunció el martes tras la fuga de 13 presos del Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza, un penal de máxima seguridad situado a las afueras de Buenos Aires. Dos de los fugados han sido capturados.

Antes de que Marambio asumiera el puesto, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz argentino, reclamó al gobierno "revisar los antecedentes y la foja de servicio" del funcionario, al mencionar las denuncias de aumento de torturas a presos encarcelados bajo su anterior mandato al frente de la institución penitenciaria entre 2007 y 2010.

El Ejecutivo "tiene que tener mucho cuidado" porque todavía hay "espacios fundamentales por cubrir en democracia", dijo a Radio Continental Pérez Esquivel, titular del Servicio de Paz y Justicia y activo militante por los derechos humanos durante la última dictadura militar (1976-1983).

Pérez Esquivel comparó la situación de Marambio con la de César Milani, recientemente designado jefe del ejército pese a los cuestionamientos de activistas de derechos humanos que lo acusan de haber participado en operativos represivos durante el régimen de facto.

Marambio dijo el miércoles durante su asunción que "la seguridad no se hace a los palos y ése es el mensaje clave de este gobierno que nosotros vamos a tratar de representar". También afirmó que continuará la línea de trabajo de su antecesor, que tiene como eje central "la reinserción social".

El diputado opositor Carlos Comi afirmó que Marambio ha sido cuestionado por reputadas organizaciones de derechos humanos como el Centro de Estudios Legales y Sociales. "Algunos le decían 'la mano negra'... vuelven a traer a un tipo que ellos mismos echaron", añadió el legislador.

En tanto, el también opositor Miguel Bazze, vicepresidente de la comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Diputados, anunció que presentará un pedido de informes al ministro de Justicia Julio Alak.

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, dijo no tener una opinión formada sobre la designación de Marambio y anunció que se reunirá con miembros de esa entidad muy cercana al gobierno de la presidenta Cristina Fernández "para ver qué evaluación hacemos y, en todo caso, expresarnos en conjunto con los demás organismos si hay que hacer algún cuestionamiento".

Uno de los puntos fuertes de este gobierno ha sido su política de derechos humanos, que ha incentivado en los últimos años los juicios a represores de la última dictadura, en la que unas 13.000 personas desaparecieron según datos oficiales.