Japón podría reactivar una central nuclear

Una central nuclear japonesa logró el miércoles la aprobación preliminar por cumplir los estrictos requisitos de seguridad post-Fukushima, salvando un importante obstáculo para convertirse en la primera que se reactiva con las nuevas normas.

La Autoridad de Regulación Nuclear aceptó un informe que determinó que las mejoras de diseño y seguridad en los dos reactores de Kyushu Electric Power Co. en la Central Nuclear de Sendai han cumplido con los requisitos introducidos el julio pasado.

Los reguladores indican que la planta puede ahora evitar accidentes graves como las fusiones del núcleo de Fukushima Dai-ichi en una situación igualmente seria.

Se espera que la aprobación final se otorgue tras un periodo de 30 días de consulta pública técnica y científica.

El primer ministro, Shinzo Abe, está presionando para volver a poner en marcha al menos alguno de los 48 reactores de Japón, indicando que un cierre prolongado daña la economía japonesa.

Todos los 48 reactores de Japón están desconectados para comprobaciones y reparaciones de seguridad después de que el terremoto y tsunami de 2011 golpeara a Fukushima Dai-ichi, causando varias fusiones.

Aún faltarían unos meses para volver a conectar a la red los reactores 1 y 2 de la central de Sendai, según las autoridades. La operadora tiene que cumplir objetivos como comprobaciones en el lugar, así como obtener la aprobación del gobierno local.

Aunque la oposición pública a la reactivación es mayor al apoyo, el gobierno de Abe ha pedido que vuelvan a ponerse en marcha las centrales, dando marcha atrás en la política de abandono de centrales adoptada por el gobierno anterior. La aprobación de seguridad de Sendai y su reapertura prevista son un gran impulso para la industria nuclear.

La planta de Sendai está a 1.000 kilómetros (600 millas) al suroeste de Tokio y en el extremo sur de la isla japonesa de Kyushu. Los reguladores colocaron la planta, una de las 19 que está pasando por comprobaciones de seguridad, en la vía rápida para obtener luz verde, principalmente porque la compañía gestora fue rápida elevando la seguridad ante tsunamis y terremotos.