Puerto Rico: critican fallo sobre curas pederastas

El secretario de Justicia de Puerto Rico criticó el martes un fallo de la Corte Suprema que permite que una diócesis católica mantenga en secreto los nombres de víctimas de abuso sexual que no desean se conozca su identidad, ya que considera que podría ayudar a la Iglesia a proteger a sacerdotes pederastas.

La decisión de la corte indignó a las autoridades que investigan las denuncias de abuso sexual presentadas contra al menos 17 sacerdotes y ocho diócesis en la isla, donde más del 70% de los habitantes se dicen católicos.

El secretario de Justicia, César Miranda, pidió no crear un "santuario a la impunidad".

"Pensé que íbamos a ubicarnos en el siglo XXI. ¡Qué va! Estamos en la Edad Media de nuevo", apuntó.

La Corte Suprema indicó en su fallo emitido el lunes que las autoridades de la diócesis de Arecibo, en el noreste de Puerto Rico, no necesitan compartir información sobre los presuntos abusos si las víctimas son adultos que revelaron detalles en una confesión o que desean mantener su identidad en el anonimato.

La corte afirmó que la diócesis debe comunicarse con las posibles víctimas adultos y permitirles que decidan si comparten información de su caso con los fiscales. Según el máximo tribunal, la información que facilitaron las víctimas en confesión es considerada confidencial y no tiene que ser compartida.

Si la información no fue compartida durante una confesión, una corte de menor instancia debe decidir si el gobierno puede obtenerla mediante otros medios.

Sin embargo, si el presunto abuso sexual implica a víctimas menores de 18 años, la diócesis debe compartir la información con los fiscales, de acuerdo con la corte.

El obispo de Arecibo, Daniel Fernández, celebró la decisión de la corte, en particular en lo que respecta a que pueda mantenerse el secreto de confesión.

"Para nosotros es fundamental que el tribunal haya reconocido que cuando una persona acude ante un sacerdote para revelarle un asunto que entiende es personal, dicha comunicación goza de total confidencialidad", agregó.

La diócesis expulsó del sacerdocio a seis curas implicados en denuncias de abuso sexual, y uno de ellos enfrenta cargos penales por actos de lujuria. La diócesis presentó en febrero una demanda contra Miranda en la que argumentó que las autoridades eclesiásticas no deberían entregar información a los fiscales en la que se revele las identidades de las presuntas víctimas.

"El Tribunal Supremo acaba de desperdiciar una gran oportunidad... Será sumamente difícil bajo este proceso oneroso que podamos encausar a los pederastas", afirmó.

El fiscal José Capo dijo que el fallo del lunes complica los esfuerzos del Departamento de Justicia para enjuiciar a autoridades de la diócesis que supuestamente retienen información con el fin de proteger a sacerdotes. En Estados Unidos varias autoridades de la Iglesia enfrentan cargos penales por supuesta protección a sacerdotes para impedir que sean llevados a juicio.