Colombia: 61 detenidos por huelga; siguen bloqueos

El segundo día de paro agrícola en Colombia se cumplió el martes con algunos bloqueos viales y choques esporádicos entre manifestantes y agentes antimotines, en una protesta que el presidente Juan Manuel Santos aseguró obedece al interés de sectores por crear caos.

La huelga es una de las mayores inconformidades agrarias que haya enfrentado el gobierno de Santos, que insiste en su disposición a negociar, siempre y cuando cese el bloqueo de vías.

Al final de la jornada, el director de la policía general, Rodolfo Palomino, indicó en conferencia de prensa que a las 33 personas detenidas la víspera, al principio del paro, se sumaron el martes otras 28, lo que da un total de 61 capturados por obstaculizar vías y dañar bienes.

Asimismo se produjeron una decena de escaramuzas con la policía antimotines en su intento por despejar carreteras y caminos, principalmente en tres de los 32 departamentos del país, así como 16 marchas con unos 10.000 asistentes en distintos puntos, incluida Bogotá, pero sin mayores incidentes, indicó Palomino. Sólo se reportaron dos heridos civiles leves.

El presidente dijo que en las manifestaciones lo que "algunos quieren es el caos".

Buscan que "esto genere problemas y pescan en río revuelto, porque no pueden atacar este gobierno por sus resultados", añadió el mandatario en una entrevista con un programa en la televisión de la Cámara de Representantes, de la cual el legislativo divulgó algunas partes en la jornada.

La entrevista completa será dada a conocer el 22 de agosto, informó la cámara baja en un correo electrónico.

Santos ha indicado que legisladores de izquierda y ex dirigentes empresariales, unidos por interés político, han incentivado las protestas porque dicen que el gobierno no ayuda a sectores agrícolas.

El paro congrega a parte de los productores de ocho cultivos, desde café, papas, cebollas hasta arroz, y cuenta con el respaldo de camioneros de transporte de carga, trabajadores de la salud y movimientos sociales de izquierda.

La protesta carece de un único gremio convocante y sus exigencias varían, pero han confluido en una sola huelga porque otros paros individuales que hicieron a principios de año --como cafeteros, camioneros y el sector de paperos y frijoles_, los llevaron a mesas de negociaciones con el gobierno, cuyos acuerdos, aseguran, fueron incumplidos por la parte oficial. Los voceros gremiales demandan ahora una única mesa de discusiones.

La policía calcula que unas 36.000 personas en 55 distintos municipios de los 1.120 que tiene el país participan en el paro.

A raíz de una huelga cafetera entre febrero y marzo, el gobierno accedió a entregar un subsidio a cada cultivador del grano de 145.000 pesos (unos 80 dólares) por carga de café equivalente a 125 kilos, que es la unidad mínima de venta. Pero algunos cosechadores quieren ahora una garantía de que la asistencia financiera se mantendrá en 2014.

Otros gremios agrícolas como los paperos y cebolleros se quejan del alto precio de abonos y fertilizantes, así como de las importaciones originadas en tratados de libre comercio.

César Pachón, un ingeniero agrónomo de 30 años que representa a cultivadores de papa y cebolla en el departamento de Boyacá, en el centro del país, dijo vía telefónica que los costos de cultivar esos productos están haciendo que trabajen con pérdidas y afectando los ingresos de al menos 47.000 familias de Boyacá que viven de la papa y otras 12.000 de la cebolla.

Además de Tunja, donde se han presentado las manifestaciones más intensas, también ha habido escaramuzas en localidades de Nariño y Cauca, ambos departamentos al suroeste del país, según la policía.

Nueve civiles y seis policías han resultado heridos en Tunja y han sido atendidos en hospitales por golpes y heridas leves, indicó en entrevista telefónica el alcalde de Tunja, Fernando Flórez.

Los transportistas, que reúnen unos 326.000 vehículos de carga en todo el país, reclaman por el alto costo del combustible y piden que el gobierno, que fija los precios y que difieren entre los 32 departamentos del país, reduzca en al menos 2.000 pesos (cerca de un dólar) el precio por galón.

Analistas consultados por The Associated Press indicaron que el paro agrícola se debe a años de problemas acumulados sobre financiamiento, mercados y vías de comunicación, entre otros.

En el paro y las protestas "hay de todo: oportunistas, mal manejo del gobierno, expectativa por el proceso de paz, el proceso electoral" vía los comicios presidenciales de mayo de 2014, dijo Ariel Avila, analista de la no gubernamental Fundación Paz y Reconciliación dedicada al análisis del conflicto interno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Creo que en las regiones sienten que la guerra va a quedar atrás en muy poco tiempo y que ahora (corresponde) manifestar", añadió Avila al referirse a que por décadas el país, por estar sumergido en el conflicto armado interno, dejó de atender otros temas. Aunque aún no se firme la paz "hay un proceso de cambios sociales, se comienzan a ver otros problemas" como los de los productores del campo, añadió.

Pero para el senador Jorge Enrique Robledo del Partido Polo Democrático Alternativo, de tendencia izquierdista y que apoya el paro, las manifestaciones no tienen relación con el proceso de paz sino con que "están explotando cosas que vienen de mucho tiempo atrás. Hay un disgusto acumulado y van tres años de esa misma política" de apertura comercial con la vigencia de tratados de libre comercio con Estados Unidos y la Unión Europea.

"Lo que hay es una protesta agraria", añadió el legislador, quien negó que el paro esté relacionado con sectores de la derecha que buscan debilitar al gobierno antes de las elecciones, como han señalado voceros oficiales.

Santos, quien lleva desde fines de 2012 negociaciones de paz con las FARC, tiene plazo hasta noviembre para decir si buscará un segundo periodo de gobierno.