Ceden las inundaciones en Manila; miles evacuados

Las inundaciones que trajeron las peores lluvias torrenciales que haya registrado Filipinas y que sumergieron a más de la mitad de la capital comenzaron a descender el martes, pero las autoridades pidieron a miles de residentes que evacuen aquellas viviendas cerca de las orillas de los ríos crecidos y se preparaban para un mayor caos en las provincias periféricas.

Por lo menos ocho personas fallecieron, entre ellas cuatro que se ahogaron en el norte de Manila. Entre las víctimas había un niño de cinco años que fue aplastado por una pared de concreto que se desplomó y un niño de tres, que cayó a un río crecido en el pueblo del Mariveles, en la provincia de Bataan. Otras personas estaban desaparecidas.

En la capital --de 12 millones de habitantes y situada en una región de tierras bajas_, las oficinas, escuelas y bancos cerraron y la mayoría de carreteras estaban intransitables. La gente avanzaba con lentitud por las calles con el agua hasta la cintura, sujetándose de cuerdas desde las viviendas anegadas.

Las autoridades abrieron más de 200 refugios en Manila y provincias aledañas, que estaban colmados con decenas de miles de personas, informó la secretaria de Bienestar Social, Corazón Solimán. En total, más de 600.000 personas fueron afectadas por las inundaciones.

"Tuve que caminar con agua hasta la altura de la cintura. Sólo necesitaba ir a la casa de mi jefe para tener algo de dinero y luego irme a casa", comentó Esteban Gabin, un chofer de 45 años, que trataba de trazar la mejor ruta para ver en qué estado se hallaba su familia en la provincia de Pampanga, al noroeste de Manila. "Sin embargo, tal vez tenga que nadar para llegar a mi casa porque vivimos cerca del río Pampanga y las inundaciones ahí llegaban hasta el cuello", añadió.

El agua, que cubría más de la mitad de la capital, comenzaba a descender en un 20%, concentrándose en las ciudades de Marikina y Paranaque, dijo el director del consejo nacional de manejo de desastres, Eduardo del Rosario.

En Markina, las aguas crecidas de los ríos provocaron que los diques se desbordaran y las autoridades iniciaron la evacuación de 12.000 personas hasta escuelas y gimnasios, que fueron convertidos en albergues.

Mientras tanto, en el pueblo de Minalin --en Pampanga, una zona productora de arroz-- más de 200 pobladores huyeron después que las aguas de los ríos desbordaron sus cauces y cubrieron las comunidades bajo una lluvia torrencial.

En varios pueblos de la costa del crecido Lago Laguna, cerca de Manila, los residentes quedaron atrapados sobre las azoteas de sus casas o en barcazas de fabricación rústica mientras trataban de ponerse a salvo.

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Hrvoje Hranjski está en Twitter como https://twitter.com/hmanila

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Los periodistas de The Associated Press Jim Gomez, Oliver Teves y Teresa Cerojano colaboraron para este despacho