Lluvia torrencial paraliza capital de Filipinas

Las lluvias torrenciales paralizaron el lunes la capital de Filipinas, haciendo intransitables las calles para los vehículos mientras miles de personas de las zonas costeras y montañosas del norte se resguardaban en albergues de emergencia.

Las escuelas, las oficinas, la bolsa de valores, los tribunales y las embajadas cerraron mientras la agencia meteorológica ponía en alerta roja el área metropolitana de Manila. La agencia nacional de desastres y las oficinas locales informaron que por lo menos dos personas murieron y varias más estaban desaparecidas.

Muchas áreas quedaron anegadas por las inundaciones después de una noche de lluvias torrenciales a causa del monzón, que llegó acentuado por la tormenta tropical Trami. El fenómeno meteorológico se estancó en el norte del Mar de las Filipinas y empapó la isla de Luzón con una acumulación de 30 milímetros (1,18 pulgadas) de lluvia por hora.

En varias represas de Luzón se abrieron las compuertas debido al creciente nivel de agua, y miles de residentes de zonas bajas fueron exhortados a evacuar.

Un derrumbe de lodo y las inundaciones provocaron el estancamiento del tránsito de vehículos en una de las principales autopistas hacia Manila. En las provincias adyacentes de Cavite, Batangas e Ilocos Norte, las autoridades locales dijeron que hubo ríadas (inundaciones súbitas) que obligaron a los pobladores a buscar refugio en escuelas y otros edificios de construcción sólida.

Los meteorólogos dijeron que se prevé que la tormenta se intensificará hasta convertirse en un tifón con vientos de una fuerza de hasta 120 kilómetros (75 millas) por hora al alejarse lentamente de las Filipinas, y pasará el miércoles al sur de la isla de Okinawa, en el Japón.

El archipiélago de Filipinas es la nación castigada con mayor con frecuencia por los tifones y tormentas en el mundo. Unos 20 ciclones tropicales azotan el país cada año.