Holanda desconcierta con cambios de formaciones

Holanda ganó tres de sus primeros cuatro partidos de la Copa Mundial tras remontar marcadores adversos en parte por los ajustes tácticos que hizo sobre la marcha.

El técnico Louis van Gaal usa mayormente una formación 5-3-2, en la que los laterales se incorporan al ataque. Pero si el equipo queda en desventaja vuelve a un tradicional 4-3-3 y van Gaal tiene también un "Plan B".

Cuando enfrente el sábado a Costa Rica en Salvador por los cuartos de final, Holanda no podrá contar con el volante Nigel de Jong, quien se lesionó la ingle durante el partido con México en los octavos de final y tal vez no pueda volver a jugar el resto del torneo.

Uno de sus posibles sustitutos, Leroy Fer, se recupera a su vez de un tirón en el tendón de la corva y el miércoles se entrenó en forma liviana.

El veterano Dirk Kuyt podría ser tomado en cuenta luego de jugar en distintas posiciones en dos partidos del Mundial.

Contra México arrancó como lateral izquierdo en una formación 5-3-2. Cuando el equipo quedó en desventaja, van Gaal lo pasó a la derecha como parte de un sistema de 4-3-3. Más adelante, con Holanda obligada a atacar, pasó a jugar como centrodelantero en lo que van Gaal describió como su "Plan B", una formación con cuatro atacantes: Arjen Robben y Memphis Depay en las puntas y Kuyt y Klaas Jan Huntelaar en el medio.

Luego del gol del empate de Wesley Sneijder a los 88 minutos, el equipo volvió a un 4-3-3 y minutos más tarde Robben generó un penal que le dio la victoria a Holanda.

"En el segundo tiempo tuvimos más posibilidades con la formación 4-3-3 y con el Plan B", dijo van Gaal. "En total usamos tres formaciones. Hay que felicitar a los jugadores por ser capaces de cambiar sobre la marcha, pero contra Australia también lo hicimos".

Sneijder afirmó que el equipo puede adaptarse a todo lo que le pide el técnico.

"Hay espíritu de equipo y convicción", sostuvo.

Los puristas de Holanda lamentaron la decisión de van Gaal de apelar a un 5-3-2, por considerar que no produce el fútbol fluido y ofensivo que hizo que los holandeses fuesen llamados los brasileños del fútbol europeo.

Van Gaal, quien es un firme creyente en el 4-3-3 que han usado los grandes equipos holandeses de las últimas décadas, se justificó diciendo que no tiene los jugadores para hacer ese planteo.

La flexibilidad de los jugadores, que pueden pasar de un sistema a otro sin problemas, no obstante, termina dándole la razón a ambos bandos.

"Estuvimos en desventaja tres veces en el torneo, contra España, Australia y México", dijo el zaguero central Rob Vlaar a la revista holandesa Voetbal International, "y siempre pudimos dar vuelta el marcador".