Froome luce imbatible en el Tour

No parece haber nada en el horizonte capaz de frenar la marcha arrasadora de Chris Froome hacia la victoria el domingo en los Campos Elíseos, donde espera darle a Gran Bretaña su Segundo triunfo consecutivo en el Tour de Francia.

Tras su demoledor ataque en la montaña del domingo, Froome aventaja por más de cuatro minutos a sus escoltas Bauke Mollema y Alberto Contador cuando faltan seis etapas, cuatro de ellas muy beneficiosas para él. Hay una contra reloj el miércoles seguida de tres agotadores ascensos a los Alpes.

Ganar, a esta altura, parece ser lo de menos para Froome.

Su superioridad física ha sido tal en esta 100ma edición del máximo clásico del ciclismo que es casi inevitable que surjan sospechas de uso de sustancias prohibidas en un deporte que todavía lucha por asimilar el golpe sufrido cuando Lance Armstrong fue despojado de sus siete títulos por haberse dopado.

Froome dice que entiende que haya suspicacias, pero resiente que sean el tema dominante un día después de su avasalladora conquista del Mont Ventoux, un ascenso agotador en el que no solo rechazó el ataque de Contador sino que amplió su ventaja sobre el español con dos feroces ataques, incluido uno en el que dejó atrás al colombiano Nairo Quintana en los kilómetros finales.

"Creo que es bastante triste que estemos aquí al día siguiente de la victoria más importante de mi vida... una victoria muy histórica, hablando de dopaje", dijo Froome. "Aquí estoy, prácticamente me acusan de ser un tramposo y un mentiroso y eso no es placentero".

Froome rechazó cualquier comparación con Armstrong: "Compararme con Lance... Lance hizo trampa. Yo no estoy haciendo trampa. Fin de la historia".

El director del equipo Sky de Froome, Dave Brailsford, dijo que la escudería está "buscando la mejor forma de demostrar que no estamos haciendo trampa".

Indicó que no pondría reparos a que la Agencia Mundial Antidopaje enviase un experto para que observase a Froome.

"Pueden venir a vivir con nosotros y disponer de toda nuestra información", expresó.

Brailsford y Froome preferirían poder concentrarse exclusivamente en los Alpes.

Y, a juzgar por lo que se vio en la subida de 21 kilómetros al Ventoux, Contador y los demás podrían tener que beber la misma medicina en los próximos días.

"Mi objetivo era ganar el Tour, pero (Froome) está por encima de los demás", dijo Contador.

Si Contador piensa que el Ventoux fue duro, que se prepare para el ascenso al Alpe d'Huez el jueves.

Y por si eso no fuese suficiente, el viernes hay un tramo de 204,5 kilómetros entre Bourg d'Oisans y Le Grand-Bornand que se perfile matador.

Este tour simplemente no le da respiro a los ciclistas.

La jornada comienza con dos subidas durísimas de categoría HC (tan exigentes que son consideradas fuera de categoría) y que termina con otras dos escaladas de categoría 1, casi tan difíciles como las HC.

La etapa del sábado termina con una subida HC de 10,7 km al Semnoz.

Pese a la superioridad evidenciada hasta ahora, Froome no se confía de Contador.

"Hay muchos ciclistas que tienen muchas cosas que demostrar", expresó el actual dueño de la casaca amarilla de líder.

Si hay algo alentador para Contador es el hecho de que los compañeros de Froome en el equipo Sky han mostrado flaquezas. En dos etapas Froome quedó librado a su propia suerte. Si eso vuelve a suceder en los Alpes, o si Froome tiene un mal día, podría perder mucho tiempo.

"Sí, hay una etapa a la que le tengo puesto el ojo. Podría ser un buen día para intentar algo", expresó Contador. "Voy a estar pendiente de cualquier oportunidad".

A Sky le quedan siete ciclistas porque Edvald Boasson Hagen se retiró la semana pasada debido a una lesión y Vasil Kiryienka no hizo el tiempo mínimo en la 9na etapa.

"Perdimos nuestro motor", dijo Froome. "A partir de entonces hemos tenido que administrar nuestros recursos y hacer las cosas lo mejor posible cada día. Creo que los muchachos han estado fantásticos".

Froome podría tratar de aprovechar la contra reloj del miércoles de 32 kilómetros para sacar mayores ventajas.

La carrera se reanuda el martes con un tramo entre Vaison-la-Romaine y Gap.

Bradley Wiggins ganó el Tour del año pasado, por lo que un triunfo de Froome sería el segundo seguido de pedalistas británicos en una prueba que ningún ciclista de esa nacionalidad había ganado hasta ahora.