Cadena perpetua para ex juez en Indonesia

Un tribunal anticorrupción ha condenado al que fuera máximo juez de Indonesia a pasar su vida en prisión por corrupción y blanqueo de dinero.

Akil Mochtar presidía el Tribunal Constitucional cuando la Comisión de Erradicación de la Corrupción le acuso el pasado octubre de aceptar sobornos para amañar los resultados de dos elecciones locales.

En un veredicto hecho público el lunes, un comité de cinco miembros en el tribunal anti malas prácticas le encontró culpable de recibir sobornos por valor de más de 3,37 millones de dólares en relación con elecciones para designar líderes de distrito y provinciales.

Durante el juicio se supo que Mochtar había recibido sobornos para arreglar los resultados de al menos 10 elecciones locales.

El juez que preside el tribunal, Suwidya, señaló que no había motivos para rechazar la máxima pena de prisión pedida por la fiscalía, dado que las acciones el acusado mancillaron la imagen del Tribunal Constitucional como máxima institución del estado.

El tribunal rechazó la petición de la acusación de que el ex juez pagara una multa de 840.000 dólares, señalando que había impuesto la máxima pena posible para el delito.

"Como jefe de la más alta institución, el último bastión de los que buscan justicia, el acusado debía actuar como buen ejemplo", afirmó Suwidya, que como muchos indonesios sólo utiliza un nombre. "Los actos del acusado socavaron la imagen del tribunal".

Además, la corte le halló culpable de blanquear más de 15,2 millones de dólares entre 2002, cuando era legislador del partido Golkar, y hasta su arresto en octubre de 2013.

Mochtar fue elegido como juez en 2008 y se convirtió en el magistrado máximo del país en abril del año pasado.

El acusado, de 53 años, dijo que apelaría el veredicto, que describió como injusto.

La corrupción endémica en Indonesia está considerada como un motivo de disuasión para la inversión extranjera.