Suárez admite mordisco a Chiellini

Luis Suárez admitió el lunes que mordió a Giorgio Chiellini en un partido en la Copa del Mundo, un incidente que resultó en una suspensión de cuatro meses para la estrella de la selección uruguaya de fútbol.

"Lo cierto es que mi compañero de profesión Giorgio Chiellini sufrió en el lance que tuvo conmigo los efectos físicos de un mordisco", escribió Suárez en un comunicado publicado en su cuenta oficial de Twitter.

"Por ello: Me arrepiento profundamente. Pido perdón a Giorgio Chiellini y a toda la familia del fútbol. Me comprometo públicamente a que nunca volverá a ocurrir un incidente como este con mi intervención", agregó el delantero en la carta abierta, fechada el 30 de junio.

Suárez fue expulsado del Mundial de Brasil tras el incidente que ocurrió el martes pasado en Natal. El ariete del Liverpool mordió el hombro izquierdo de Chiellini en un forcejeo en el área.

Uruguay ganó 1-0 a Italia y se clasificó a los octavos de final, pero al día siguiente la FIFA suspendió a Suárez por nueve partidos con la selección y cuatro meses de toda actividad futbolística.

La Celeste fue eliminada después al caer 2-0 ante Colombia en la segunda ronda.

Chiellini respondió a las disculpas de Suárez en su cuenta de Twitter: "Todo olvidado. Espero que la FIFA reduzca tu suspensión".

En su descargo presentado el sábado ante la Comisión Disciplinaria de la FIFA, Suárez afirmó que cayó encima de Chiellini en medio de un forcejeo.

"En ningún caso ha sucedido lo que (la FIFA) describe en su escrito como 'morder' o 'intentar morder''', escribió Suárez en una misiva a la FIFA fechada el 25 de junio.

El argumento de defensa del jugador aparece en el sexto párrafo del fallo de la Comisión Disciplinaria de la FIFA, que fue consultado por The Associated Press.

"Luego del impacto (contra Chiellini)... pierdo el equilibrio, desestabilizando mi físico y cayendo por encima del oponente", escribió Suárez al describir la jugada en su carta al panel de la FIFA que se reunió el miércoles pasado, un día después del incidente.

"En ese momento impacto mi cara con el jugador, dejándome el pómulo con un pequeño hematoma y un fuerte dolor en las piezas dentales, que determinó que el árbitro detuviera el partido", añadió Suárez. "Ello ha sido lo que ha acontecido".

La FIFA determinó que la mordida fue "deliberada, intencional y sin provocación".