Juez dictaminará en torno a venta de Clippers

Con una operación por valor de 2.000 millones de dólares dependiendo de su veredicto, un juez decidirá el lunes si los términos de un fondo familiar son suficientes para confirmar que Donald Sterling fue separado correctamente de su cargo como administrador para permitir que su esposa, de la que está separado, venda a los Clippers de Los Ángeles sin su consentimiento.

El juez de la Corte Superior Michael Levanas escuchará los argumentos de los copropietarios Donald y Shelly Sterling una semana después de hacer comentarios en el sentido de que los términos del fideicomiso parecían poco ambiguos y eran suficientemente claros para que él "decidiera el veredicto en cinco minutos".

En mayo dos doctores que examinaron a Sterling, de 80 años, lo declararon mentalmente incapacitado e incompetente para desempeñarse como administrador del Fideicomiso de la Familia Sterling, propietario de los Clippers.

Los términos del fideicomiso señalan que se puede declarar incapacitado a alguien con el dictamen de dos doctores con autorización sin nexos con la familia y que sean especialistas en su campo.

Shelly Sterling llegó a un acuerdo con el exdirector de Microsoft, Steve Ballmer, para venderle el equipo luego de que se difundieron unos comentarios racistas hecho por Donald Sterling a su novia. La NBA suspendió de por vida a Sterling.

En documentos presentados a la corte los abogados de Donald Sterling señalaron que el administrador del fondo fue sometido a exámenes médicos "bajo premisas falsas" y que el examen y las cartas relativas a su capacidad mental fueron defectuosas e incompletas. Sostienen que se debe permitir al empresario presentar a sus propios testigos en un juicio programado para el 7 de julio.

Debido a que su principal experto estará fuera de la ciudad en ese momento, el juez también deberá decidir si permite que preste declaración mediante video o si el juicio se pospone, como lo piden los abogados de Sterling.

Se estableció una fecha para juicio expedito debido a que es urgente cerrar el trato. Los propietarios de equipos de la NBA deben reunirse el 15 de julio para votar sobre el acuerdo. Si la venta no se ha concretado el 15 de septiembre la liga podría apropiarse del equipo y ponerlo a subasta.