Reed toma ventaja de dos golpes en Congressional

A Patrick Reed no le interesa hablar sobre ser uno de los mejores cinco golfistas del mundo.

A él solo le importa su cuarto triunfo en la gira de la PGA.

Reed, quien encrespó a algunos colegas cuando declaró, tras su triunfo en Doral, que era uno de los cinco mejores jugadores del mundo, resistió el sábado en condiciones húmedas en Congressional para terminar la ronda en par, 71 golpes, y tomar ventaja de dos impactos en el torneo Quicken Loans National.

Y como si el Congressional no fuera complicado, ahora el resto de los jugadores deben perseguir a alguien que ha ganado sus tres torneos previos en la PGA cuando llega a la ronda final en la cima o empatado en el liderato.

En un día en donde hacer pares era dar un paso hacia adelante, Reed se repuso de tres bogeys en un lapso de siete hoyos para jugar sus últimas cinco banderas en uno bajo par y tomar ventaja de dos impactos sobre Seung-yul Noh, Freddie Jacobson y Marc Leishman.

"No debemos adelantarnos", dijo Reed. "Si uno piensa que está en el liderato o si piensa lo que hará cuando llegue al 18, vas a perder enfoque en el resto de los hoyos".

Reed tiene un total de 207 golpes, seis bajo par.

La ronda final tendrá a un jugador en camiseta roja en el grupo final, pero no será el anfitrión del torneo, Tiger Woods, quien no superó el corte. Reed utilizará la prenda y pantalones negros, imitando el patrón de Woods. También señaló a Woods cuando fue cuestionado sobre a quién admiraba en lo referente a la confianza.

Reed llevó eso a un nuevo nivel cuando ganó en Doral, señalando que sentía que estaba entre los cinco mejores jugadores del mundo. Actualmente está en el lugar 29.

Noh terminó en 66 golpes, cinco bajo par --el mejor marcador de la tercera ronda-- casi al mismo tiempo que comenzaron a jugar los líderes. Estaba con 209 tiros totales, cuatro bajo par, que con el paso del tiempo lucía cada vez una mejor tarjeta.

Jacobson hizo cuatro birdies en sus primeros ocho hoyos para colocarse ocho bajo par, sólo para marcar un doble bogey en el 11 y un bogey en el hoyo 16 de par cinco. Terminó con una ronda de 71. Leishman estaba a tan solo un golpe cuando no pudo conseguir un par en el 17 y se colocó con 73 impactos.

El australiano Oliver Goss, segundo lugar en el Abierto de Estados Unidos amateur del año pasado, y en apenas su segunda salida como profesional, era parte de un cuádruple empate en la cima de cara a la tercera ronda. Se mantuvo en la pelea hasta que tuvo que hacer tres putts desde tres metros para un doble bogey en el 11. Terminó con 76 golpes, aunque sólo cayó a cinco impactos de la cima.