Zurda sabia de Messi impulsa a Argentina

Sin su zurda sabia, Argentina sería un equipo del montón. Pero gracias a Lionel Messi el equipo marcha al galope en la Copa del Mundo en la que ha ganado sus tres partidos, aunque con varios puntos flojos en sus líneas.

Argentina entró con puntaje perfecto a los octavos de final, donde se enfrentará el martes con Suiza en Sao Paulo, pero lo hizo complicándose la vida en sus tres partidos, en los que Messi salió al rescate cuando los Albicelestes más lo necesitaban.

Como en sus mejores tiempos con el Barcelona, la 'Pulga' volvió a su romance con la red al firmar cuatro de los seis goles del equipo: hizo blanco en el 2-1 del debut ante Bosnia, que se marcó también un autogol; anotó sobre la hora el de la victoria 1-0 con Irán; y el miércoles se despachó con un doblete en el 3-2 sobre Nigeria. El otro tanto argentino fue obra del lateral Marcos Rojo.

Si se tiene en cuenta que encopetados excampeones del mundo como España, Italia e Inglaterra le dieron un prematuro adiós al torneo, lo de Argentina es importante, aunque le haya tocado quizás el grupo más fácil de todos. Bosnia jugó su primer Mundial, mientras Nigeria, el otro clasificado en la zona, está mejor conceptuada que Irán, pero ambos dentro de un tercer nivel.

Ante estos equipos, la selección de Alejandro Sabella convirtió seis goles y recibió tres, en este caso los mismos que concedieron escuadras eliminadas como Italia y Ecuador.

El centrocampista Fernando Gago, uno de los encargados de abastecer a Messi, destacó el jueves que Argentina se desprotege atrás por su clara vocación ofensiva.

"Vamos a seguir corriendo riesgos porque somos un equipo ofensivo, porque no somos un equipo de posesión sino de transición rápida", dijo el jugador de Boca Juniors a la prensa en Cidade do Galo, donde se concentran los argentinos. "El tema obvio es corregir algunos errores, pero la identidad del equipo siempre fue así".

Pero al margen de alegrías cuando el balón baila en arco ajeno y tristezas cuando lo hace en el propio, cualquier conjunto que gane tres partidos sacaría chapa de firme candidato. No es el caso de Argentina, claro está, que si quisiera sacar pecho para exhibir esa distinción, es solo porque cuenta con el talento de Messi, y eso que aún le falta un poco para ser el del Barcelona.

Gago se mostró despreocupado por el hecho de que Argentina esté casi envuelta en una "Messidependencia".

"A Leo hay que disfrutarlo. Te puede ganar un partido él solo. Es el mejor. Más que una dependencia es una ventaja", apuntó el volante, cuya misión más que marcar es filtrar pelotas entre las defensas para que Messi trate de generar estragos.

Corregir y mejorar. Eso es lo que debería hacer Argentina, ya que a partir de ahora no hay perdón para las equivocaciones: la supervivencia se define por nocaut y no por puntos.

"Ahora no podés fallar, hay que cuidar cada detalle", admitió el centrocampista Javier Mascherano, compañero de Messi en el Barcelona. "Empieza lo más lindo, lo que más nos gusta a nosotros, jugar con esa adrenalina que si das un paso en falso, te vas, y si ganás, seguís adelante".

Argentina tiene una defensa floja, cuyo abanderado de los desaciertos es el central Federico Fernández, errático e impreciso; un centro del campo que salvo Mascherano quita poco y nada, tal como ocurre con Fernando Gago, y un ataque en el que Messi juega por todos, ante la opaca tarea de Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero.

Ese terceto ofensivo, al que suele ayudar Angel di María recorriendo como un tractor la banda izquierda, se verá debilitado ante Suiza por la ausencia de Agüero, que poco antes del final del primer tiempo ante Nigeria fue reemplazado por Ezequiel Lavezzi.

El "Kun" Agüero sufre una lesión muscular de la que se espera podría recuperarse tras el partido con Suiza, según anunció el jueves el médico del plantel Daniel Martínez, tras una práctica muy liviana del equipo.

Argentina no es avasallante en recursos, ni siquiera es sacrificado y batallador, desnuda sus falencias apenas la atacan y si no fuese por Messi, su presencia ofensiva sería casi nula.

¿Hasta cuándo Messi será la salvación?