Juez falla a favor de grupo sin permiso para volar

Abe Mashal no pudo imprimir su pase de abordar antes de un vuelo desde Chicago hace cuatro años. La empleada tras mostrador de la aerolínea lo miró raro y entonces un grupo de agentes federales lo rodeó.

"Fue la mayor impresión que se puedan imaginar", dijo Mashal, ex infante de Marina de Naperville, Illinois.

La empleada de la aerolínea le dijo: "Está en la lista de personas que no pueden volar, no le puedo decir más".

Para Mashal y varias personas más la experiencia fue igual, sin una advertencia les dijeron que no podían subir al avión, y al igual que Mashal, otros tres habían sido militares. Tras esto presentaron una demanda en Portland, Oregon, argumentando que la lista de personas con prohibición de volar de Estados Unidos violaba su derecho constitucional al debido proceso.

El martes un juez federal concordó, argumentando que los 13 demandantes, todos musulmanes, han sido privados inconstitucionalmente de su derecho a volar y no tienen una forma eficiente de impugnar su presencia en la lista.

Los 13 tienen derecho a saber por qué los incluyeron en la lista, dictó la jueza federal de distrito Anna Brown. Si la información no es confidencial, exhortó al Departamento de Seguridad Nacional a divulgarla.

Si es información confidencial el gobierno al menos debería informarles la "naturaleza y la amplitud" de la información, dijo Brown.

La lista, un secreto del gobierno, decide quién puede volar desde los aeropuertos estadounidenses. El FBI ha dicho que es necesario mantener la lista en secreto para proteger investigaciones delicadas y evitar dar pistas a los terroristas.

La lista tiene miles de nombres y ha sido una de las herramientas más conocidas del gobierno contra el terrorismo desde los ataques del 11 de septiembre. También ha sido una de las más criticadas, pues según los críticos hay personas inocentes que han sido confundidas con sospechosos.

Mashal dijo que no se imagina por qué podría estar en la lista. Al igual que los otros demandantes es musulmán y cree que esto pudo ser un factor.

Representantes del Departamento de Justicia no devolvieron inmediato el miércoles por la tarde una llamada para conocer su opinión.

A raíz del fallo, el gobierno no tiene que retirar a los demandantes de la lista, pero debe decirles por qué están incluidos. La jueza no estableció una política específica para que Seguridad Nacional informe a los incluidos. La agencia puede apelar su fallo o buscar una forma de evitarlo.

Mashal, quien fundó una empresa privada de entrenamiento de perros tras terminar su servicio militar, dijo que el daño a la forma en que se gana la vida ya está hecho.

La empresa funcionaba bien pero dependía de publicidad nacional y muchos viajes por el país, dijo Mashal. Todo se detuvo en abril de 2010 cuando ocurrió el incidente en Chicago.

Perdió clientes y tuvo que reducir su empresa. Tampoco pudo asistir a una en Boston y a un funeral en el sur de California.

"Mucha gente se sorprende por mi historia... pero es mucho más común de lo que creen", dijo.

El año pasado su abogado le dio un mensaje misterioso: trata de volar otra vez a ver qué pasa. Entonces pudo abordar el avión sin problema.

"Fue de lo más raro", dijo Mashal. "Estaba un día en esa horrible lista y de pronto ¿nada más me quitaron?"