Argentina aún desafiante sobre pago de deuda

Argentina está dispuesta a negociar para evitar un incumplimiento de pagos catastrófico, pero está esperando que un juez apruebe la solicitud del país de tener más tiempo para pagar 1.500 millones de dólares en deudas morosas, dijo el miércoles el ministro argentino de Economía.

Cinco días antes de la fecha límite para realizar el pago, el ministro Axel Kicillof se mostró desafiante en un apasionado discurso frente a los embajadores del Grupo de las 77 naciones en desarrollo, diciendo que acatar la determinación enviaría la economía de su país al precipicio.

Kicillof regresó a Argentina poco después del discurso sin reunirse con ninguno de los acreedores que presentaron la demanda ni con el juez de Manhattan que emitió el veredicto, que fue ratificado la semana pasada por la Corte Suprema de Estados Unidos.

El mediador designado por la corte, Daniel A. Pollack, dijo que se reunió el martes con abogados de ambas partes pero que "no se llegó a ninguna solución" después de varias horas. Señaló que las partes "acordaron mantener confidencial la esencia de las discusiones para poder facilitar la posibilidad de una solución".

Kicillof dijo que no participó en la reunión con Pollack, diciendo que el principal propósito de su visita fue hablar ante el G-77 y poner de relieve las potenciales consecuencias del fallo.

El ministro dijo que Argentina tomaría una decisión cuando el juez federal de distrito Thomas Griesa se pronuncie sobre la solicitud de un aplazamiento.

"De lo contrario, no es posible en tan poco tiempo, obviamente, tomando en cuenta todos los factores de riesgo involucrados en cualquier decisión que pudiera tomar Argentina", dijo Kicillof en una conferencia de prensa después de su discurso. "Hasta ahora sólo hemos recibido silencio por parte del juez Griesa".

Los demandantes en el litigio de Nueva York representan aproximadamente 1% de los 100.000 millones de dólares en deuda de Argentina que cayeron en incumplimiento de pago en 2001. Cerca de 92% de los acreedores aceptaron en 2005 y 2010 un canje e que aceptaron cobrar menos dinero. Otro 7% de quienes no participaron en los canjes no demandaron a Argentina y no son parte del caso presentado en la corte estadounidense.

Si Argentina no paga a los demandantes, la determinación del juez Griesa le prohíbe usar el sistema financiero de Estados Unidos para pagar a otros tenedores de bonos. El siguiente plazo de pago de Argentina a la mayoría de sus acreedores es de 907 millones de dólares y vence el 30 de junio, aunque el gobierno tiene un período de gracia de 30 días posterior para evitar caer en incumplimiento.

Kicillof dijo que acatar el fallo del juez ocasionaría una veloz presentación de demandas de otros tenedores de bonos que no fueron parte del canje de deuda, sobrecargando a Argentina con otros 15.000 millones de dólares en pagos por deuda. Y con el tiempo, agregó, acreedores que se unieron al canje podría también demandar por al menos 120.000 millones de dólares en los mismo términos.

El ministro argentino de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, dijo que el G-77 manifestó su apoyo a Argentina y resolvió enviar una carta de protesta al juez Griesa por su orden de que la nación sudamericana haga un pago a un grupo de fondos de cobertura que, con intereses, habrán crecido a 1.650 millones de dólares para cuando llegue la fecha límite.

Una agencia comercial de la ONU también criticó el fallo. En una declaración en portal de internet, la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo del organismo internacional, una agencia responsable de atender asuntos de comercio internacional y desarrollo, dijo que los fallos --incluida la ratificación de la Corte Suprema-- "podrían tener consecuencia profundas para el sistema financiero internacional" y que "dificultará aún más futuras reestructuraciones de deuda en todo el mundo".