Uruguay se divide en torno a Suárez

Los uruguayos exhibieron hoy reacciones opuestas respecto a la supuesta mordida que Luis Suárez habría propinado al italiano Giorgio Chiellini en un partido del Mundial.

Alcides Ghiggia, campeón del mundo con Uruguay en 1950, dijo que lo ocurrido "es algo totalmente anormal", mientras el dirigente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Alejandro Balbi, manifestó que lo ocurrido fue "una jugada absolutamente casual, propia de un deporte como es el fútbol".

En referencia a la supuesta mordida, Ghiggia dijo a The Associated Press que "no se pueden hacer esas cosas en una cancha de fútbol. No sé qué pasará por la cabeza de este muchacho".

El último sobreviviente del Maracanazo afirmó que Suárez "juega bien, pero tiene cosas que no son normales para un jugador ni tampoco para un partido de fútbol".

"Creo que la FIFA puede sancionarlo", agregó el ex futbolista de 87 años, el último sobreviviente del partido en que Uruguay ganó 2-1 a Brasil para conquistar su segundo y último Mundial.

Balbi, que además de dirigente de la AUF es abogado, coincidió con Ghiggia en que es posible que Suárez sea suspendido, pero achacó la trascendencia dada al caso a una supuesta campaña de prensa y al interés de los eventuales rivales de Uruguay.

"Esto se inicia primero porque es Suárez, porque en Italia y en Inglaterra se empezó por campañas en medios de prensa", dijo desde Brasil a la radio uruguaya Sport 890.

"No te olvides que somos rivales de Colombia el sábado y podemos ser rivales del dueño de casa en el futuro. Suárez es una piedra a en el zapato para muchos rivales", afirmó. "Me parece que si los 22 (futbolistas) van a mostrar las eventuales heridas que podían haber tenido en una refriega deportiva, en un deporte de contacto, y ahí empezamos a investigar, va a ser muy difícil".

Las diferentes opiniones se evidenciaron también en las redes sociales y en la prensa. El diario El País tituló su nota sobre el incidente con una frase del director técnico de la Celeste, Oscar Tabárez, quien le quitó trascendencia al episodio y criticó a los que acusan a Suárez: "Esto es fútbol, no moralidad barata". En cambio, el diario El Observador tituló "Volvió el Suárez de las locuras" y admitió que la jugada en cuestión es "polémica".

La FIFA anunció en la madrugada del miércoles que abrió un expediente disciplinario contra el artillero uruguayo por la supuesta mordida.

El caso quedará en manos del abogado suizo Claudio Sulser, director del comité disciplinario de la FIFA. Sulser, un ex futbolista, trabaja con la FIFA desde hace cuatro años, primero como director de su comité de ética y ahora a cargo del disciplinario.

Sulser puede decidir evaluar el delito dentro de la escala de incidentes que ameritan tarjetas rojas: en ese caso, podría aplicar una suspensión de tres partidos, lo que marginaría a Suárez al menos hasta la final del Mundial, si es que Uruguay llega hasta esa etapa.

Pero existe la posibilidad de que haya una sanción más severa, y el reglamento contempla una suspensión de hasta 24 partidos internacionales.

Suárez y la Asociación Uruguaya de Fútbol tienen hasta las 5 p.m. hora local (2000 GMT) para presentar su defensa.