Nada de acuerdos entre Alemania y EEUU

Nada de llamadas entre amigos, ni pactos bajo la mesa. Esa es la promesa de ambos bandos de cara al partido entre Alemania y Estados Unidos para bajar el telón en el Grupo G de la Copa del Mundo.

Un empate el jueves en Recife asegura el pase de ambos a la segunda ronda, a expensas de Portugal y Ghana, que jugará simultáneamente en Brasilia.

La antesala ha estado marcado de preguntas sobre una posible conspiración, o un "pacto de no agresión", como le dicen en Alemania. Ambos equipos han rechazado tajantemente que tendrán un acuerdo.

Pero se entiende que se pregunte. Después de todo, los alemanes se vieron involucrados en uno de los episodios más vergonzosos en la historia de los mundiales.

Alemania anotó a los 10 minutos ante Austria en el Mundial de España 1982. Durante los siguientes 80 minutos, en el estadio El Molinón de Gijón, los equipos se entretuvieron pasándose el balón sin hacerse daño, ya que el marcador garantizaba el pase de ambos para la segunda fase. También dejó fuera a Argelia, que en la primera fecha del grupo sorprendió al vencer 2-1 a Alemania.

Como consecuencia del escándalo, la FIFA decidió que la última tanda de partidos de un grupo se dispute a la misma hora, con el fin de reducir la posibilidad de un "acuerdo entre caballeros".

Alemania y Estados Unidos están muy vinculados. Cinco jugadores de Estados Unidos son de ascendencia alemana, y cuatro militan en clubes de la Bundesliga.

Jurgen Klinsmann, el técnico de Estados Unidos, fue la figura del seleccionado alemán que en 1990 conquistó la última de sus tres estrellas de campeón del mundo. También anotó cuando los dos equipos se midieron en la fase de grupos de Francia 1998, con victoria 2-0 para Alemania.

Cuando Alemania fue anfitrión del torneo en 2006, Klinsmann condujo a los de casa al tercer lugar, con Joachim Loew, como su asistente. Loew es el actual seleccionador alemán. Berti Vogts, colaborador en el cuerpo técnico de Klinsmann, fue el timonel de la última selección germana que ganó un trofeo de envergadura, la Eurocopa de 1996.

Klinsmann rechazó cualquier posibilidad de un arreglo.

"No estamos para empates", dijo Klinsmann, cuya selección acarició la clasificación el domingo hasta que Portugal anotó en el último aliento para empatar 2-2. "Ambos equipos buscan ganar el grupo".

"Están hablando de un partido que se disputó hace varias décadas y sólo es parte de la historia de Alemania y no de Estados Unidos", declaró Klinsmann.

Del lado alemán también se indignaron ante las conjeturas de un pacto.

"Sería antideportivo e injusto para los otros equipos si alguien en la cancha tenga tal mentalidad", dijo el zaguero Mats Hummels.

Y el auxiliar técnico Hansi Flick dijo que Alemania "quiere ganar y salir primero en el grupo".

Alemania y Estados Unidos suman cuatro puntos, en tanto que Ghana y Portugal suman uno. Tanto Alemania como Estados Unidos se pueden dar el lujo de perder y de todas formas podrían avanzar, dependiendo del resultado del otro partido. Alemania saca ventaja por una mejor diferencia de goles (+4) sobre Estados Unidos (+1).