Mundial: Tócala de nuevo Xavi

El conductor de televisión que popularizó la expresión "tiki-taka" para definir el juego de España solía llamar Humphrey Bogart a Xavi Hernández. Y en sus narraciones siempre le pedía que tocara la pelota de nuevo, recordando aquella famosa escena al piano de la película "Casablanca".

Xavi se despedirá en Brasil, su cuarto Mundial, sin pisar el césped. Vicente del Bosque dijo el domingo que unas imprecisas molestias físicas le dejan fuera del compromiso de trámite contra Australia. Y su último partido, el número 133, será el 5-1 que Holanda le endosó a la campeona del mundo. Precisamente Holanda, la misma selección contra la que debutó en el 2000 y que, ironías del destino, entonces como ahora entrenaba Lois van Gaal, el técnico que le dio la alternativa en Barcelona.

Todo apunta a que Xavi, en retirada a sus 34 años y al que se vincula oficiosamente con la liga de Catar, no volverá con España.

"Nuestro reconocimiento hacia Xavi es enorme", dijo Del Bosque en unas palabras que sonaron a despedida. "Para Xavi un partido más o menos no le hará reconocido".

"El que no quiera reconocer a Xavi es porque lleva una camiseta hasta para ir a la cama", añadió en alusión a las críticas de algunos aficionados del Real Madrid.

Probablemente Xavi jamás pensó que la hora del adiós sería tan amarga. Del Bosque lo sentó en el banquillo contra Chile tras la debacle contra Holanda. Pero España tampoco encontró soluciones.

Xavi inició su camino con España de niño. Ganó el Mundial sub-20 de Nigeria 1999. Fue plata en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 y dio el salto a la absoluta poco después, de la mano de José Antonio Camacho. Con España vivió los sinsabores del Mundial de Corea y Japón, donde España cayó en cuartos de final, y Alemania 2006, en el que fueron apeados por la Francia de Zinedine Zidane en octavos.

Pero llegó Luis Aragonés y lo revolucionó todo.

No se sabe qué fue primero, si la España del "tiki-taka" o el Barsa de Guardiola. Pero en ambos casos, Xavi fue la luz que guio aquel juego preciosista, en el que la pelota circulaba a tal velocidad que a veces se perdía de vista. Aragonés entregó el mando de España a jugadores bajitos de exquisita calidad y poco físico, contraviniendo los cánones del fútbol moderno.

"Luis (Aragonés) es fundamental en mi carrera y en la historia de la Roja", dijo Xavi tras la muerte del técnico español en febrero. "Siempre repetía que no teníamos condición física, pero que a nivel técnico estábamos entre las cinco mejores naciones del mundo".

Con esos mimbres y un Xavi estelar, España conquistó la Euro 2008, su primer título importante en 44 años. Después llegó el Mundial de Sudáfrica, victoria cumbre del fútbol español. La guinda fue la Euro 2012, en la que Xavi dio una lección de juego en el 4-0 que España endosó a Italia en la final.

"Hay algo mejor que el resultado, el legado", dijo Xavi en una ocasión sobre el fútbol de la selección.

Asimismo, Xavi y su amigo Iker Casillas mediaron en una abrupta disputa en el vestuario español tras una tensa serie de clásicos entre Madrid y Barcelona.

Xavi llegó a Brasil con la esperanza de pelear otro Mundial. Pero se dio de bruces con la realidad. Como ya había ocurrido en el Barcelona, la pelota no corría como antaño. Y Xavi no podía tocarla de nuevo, porque los defensas se le echaban encima. Así que 133 partidos y 12 goles después con la Roja, Xavi se marcha sin sustituto claro y con un legado imborrable.

"Xavi va a haber solo uno y será difícil igualarle", admitió el joven mediocampista del Atlético Koke Resurrección, al que muchos comparan con el genio del Barcelona.