Tabárez: Seguimos protocolo con caso Pereira

La selección de Uruguay aseguró el sábado que cumplió con los protocolos médicos cuando Alvaro Pereira recibió un fuerte golpe en la cabeza en un partido ante Inglaterra por la Copa del Mundo, a pesar de las quejas del sindicato internacional de futbolistas de que no se protegió la salud del centrocampista.

Pereira admitió que quedó inconsciente por un instante luego de recibir un rodillazo en la cabeza el jueves durante el triunfo 2-1 sobre Inglaterra. El jugador del Sao Paulo quedó tendido en el césped y fue atendido por los médicos, pero después rechazó ser reemplazado y se reincorporó al partido.

"El jugador sufrió un golpe, sintió el golpe, recibió atención médica inmediata", afirmó el técnico de la selección Celeste, Oscar Tabárez. "Se le preguntó dónde estaba, qué estaba haciendo, cuánto iba el partido, y respondió perfectamente. Hubo un malentendido con lo del cambio".

Se refería a que el médico del equipo Alberto Pan en un primer momento pidió el cambio. Pan aclaró a medios uruguayos que dio el visto bueno para que Pereira siguiese porque "reaccionó muy bien".

"Si él hubiera demostrado algún tipo de trastorno se lo hubiera sacado. Hay responsabilidad sobre la persona, más que el deportista, en este tipo de golpes", declaró el médico, de acuerdo con el diario El Observador.

Quedó latente, no obstante, la sensación de que tal vez no se cumplió a cabalidad el protocolo que fija la FIFA para estos casos y el sindicato FIFPro instó el viernes al organismo rector a "realizar una investigación exhaustiva sobre sus protocolos de competencia en materia de conmociones cerebrales, que no protegieron al futbolista uruguayo Alvaro Pereira".

La FIFPro solicitó "conversaciones urgentes y garantías inmediatas de que la FIFA puede salvaguardar la integridad de los jugadores". Sugirió también cambios en las reglas para que los futbolistas que presenten los síntomas de una conmoción cerebral puedan ser sustituidos temporalmente mientras se les examina.

El jugador uruguayo Alvaro González dijo que se alarmó cuando vio a Pereira tendido en el suelo, pero que está totalmente satisfecho con la forma en que se manejó la situación.

"Cuando veo la gravedad me asusté", declaró. "Vi que había perdido un poco la conciencia. Pero vi que inmediatamente lo pudieron reanimar. Seguramente se mostró bien como para volver a participar en el partido. Por eso se detuvo el posible cambio y se lo vio muy bien".

"Creo que los procedimientos fueron los correctos", añadió.

Tabárez negó que el equipo haya puesto en peligro la salud de Pereira.

"Me causa gracia, si no fuera dramático, pensar que pudimos haber cometido algún descuido al atender a un futbolista nuestro", señaló Tabárez en rueda de prensa.

Señaló que después "se le hicieron estudios al futbolista, una resonancia, y se comprobó que estaba en perfectas condiciones. A sugerencia del médico se le hizo radiografía" que no encontró ningún tipo de lesión.

"Pereira está en perfectas condiciones para ser tenido en cuenta", indicó Tabárez.

Agregó que la queja del FIFPro "no la interpretamos como un cuestionamiento" a lo que se hizo en el terreno, sino más bien como un esfuerzo por mejorar la atención a los jugadores en circunstancias complejas.

"Se imaginará que hay que trabajar contra reloj. ¿Qué pasa cuando el jugador se corta, por qué no se da tiempo para una sutura?", cuestionó. "Se está jugando mucho. Hay cosas que no están totalmente legisladas. Por eso, no lo tomamos como una crítica a lo que pudo haber hecho nuestra sanidad".

El presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Wilmar Valdéz, dijo que el organismo no ha recibido ninguna queja oficial de FIFPro sobre la situación de Pereira.

"La sanidad de Uruguay tiene mucha experiencia e idoneidad y lo ha demostrado muchas veces, y confiamos en sus decisiones", zanjó.

Uruguay se juega la clasificación a octavos de final el martes contra Italia en Natal.